Fracasó huelga uniformada
La huelga policial quedó trunca ante la escasa participación, aunque algunas fuentes policiales señalaron que «en ningún momento se pensó realmente que podía producirse una paralización». Explicaron que cuando una organización como la Policía –que tiene vedada la posibilidad de agremiación y prohibida la de expresión–anuncia que a tal día y a tal hora comenzará una huelga, la movilización está condenada al fracaso.
Y así pasó en la víspera. Las horas pasaron en vano frente a la base de Radio Patrulla en el Prado que desde el sábado mostraba un vallado en su frente, lugar prefijado por «los organizadores» para la concentración del personal subalterno, sin que éste se hiciera presente.
Según trascendió en la jornada del sábado, ayer a las 6 de la mañana –hora en que cambian turnos– se concentraría prácticamente el 80 po ciento de los policías pertenecientes al personal subalterno, para reclamar por los bajos salarios que perciben y por las «continuas tomadas de pelo» de parte del gobierno, según rezaba un comunicado anónimo enviado a LA REPUBLICA y a otros medios de prensa.
El ministro del Interior, Guillermo Stirling, dijo que si bien los funcionarios policiales «ganan poco», en ningún momento «sentimos un grado de intranquilidad que pudiera hacer presumir que, de la noche a la mañana, hubiera un movimiento nacional con estas características. Lamentablemente a veces se le da una significación que no responde a la realidad».
La crónica
Sobre las cinco de la mañana un equipo periodístico de LA REPUBLICA llegó al lugar que, supuestamente, se convertiría en el epicentro de las reivindicaciones policiales. De esta manera se pudo registrar la llegada a Radio Patrulla de todos los jerarcas policiales y del ministro Stirling.
El secretario de Estado lo hizo sobre las 5.45 en su propio automóvil y diez minutos más tarde lo hizo el jefe de Policía de Montevideo, inspector principal (r) Nelsi Bobadilla. Desde mucho antes estaba el resto del comando de Jefatura esperando la llegada de ambos, para mantener una reunión y hacer un análisis.
A las seis de la mañana, el «clima» en las cercanías de Radio Patrulla era normal para un día domingo a esa hora. Posteriormente se incrementó el movimiento destacándose la gran cantidad de automóviles con vidrios oscuros que acertaban a pasar por el lugar de un lado a otro.
Luego de casi una hora de reunión y en vista de que la convocatoria a la movilización había fallado, el ministro se retiró del establecimiento policial en su auto. A la salida de Radio Patrulla, y en plena calle, sin bajarse del automóvil, el ministro habló con LA REPUBLICA, único medio presente a esa hora, diciendo que «decidimos venir hasta Radio Patrulla para brindarle todo el apoyo al jefe de Policía, ante esta invitación efectuada en forma anónima a través de un volante distribuido en los medios de prensa y en algunas comisarías, de concentrarse a partir de las seis de la mañana e iniciar una huelga por tiempo indeterminado».
Stirling reconoció que el aviso para una concentración llegó por la distribución de volantes, pero también «porque se interceptó un llamado por la Radio Policial.» De todos modos para Stirling «este no es el camino correcto para plantear reivindicaciones», aunque sostuvo que habrá que estar muy alertas para saber qué alcance tiene esta medida».
Detenciones
Luego de la partida del titular de la cartera del Interior, los mandos superiores dialogaron en el patio de Radio Patrulla. La charla se vio interrumpida por alguna llamada vía celular para alguno de ellos. Pasados otros 30 minutos, el jefe de Policía Nelsi Bobadilla y otros dos superiores abandonaron el lugar en un auto Hyundai oficial.
Teniendo en cuenta lo que posteriormente sucedió, todo indica que las llamadas vía celular eran el aviso de que algo estaba pasado. Al mismo tiempo que el jefe se retiraba, otros dos efectivos comenzaron a caminar por la calle Cáceres hacia Dr. Pena. En la esquina se detienen junto a una camioneta Mercedes Benz, en el preciso momento en el que estaciona el Hyundai en el lugar.
Rodearon el vehículo y ordenaron a sus ocupantes que descendieran: resultaron ser cinco funcionarios policiales. Uno de ellos llevaba el uniforme. Tras un breve diálogo se les solicitó los documentos. Al uniformado le exigieron la entrega del arma de reglamento, (aunque también se llevaron otra que estaba dentro del auto). Los cinco funcionarios fueron detenidos y trasladados a prestar declaraciones en los móviles 26 y 15 de Radio Patrulla. El presunto dueño de la camioneta se trasladó en su propio vehículo acompañado por un policía.
Fuentes policiales explicaron que los funcionarios revistan en distintas comisarías del interior, y que en sus primeras declaraciones dijeron que habían llegado hasta Radio Patrulla intrigados por saber qué pasaría en ese lugar. Se agregó que los «huelguistas» dijeron desconocer cuál era la plataforma. Los mismos se encuentran sometidos a un sumario, aunque según trascendió en la tarde de ayer habían sido dejados en libertad y regresado a sus casas. Que sigan en el instituto depende de los informes que se elaboren, pero principalmente de lo que disponga el jefe de Policía.
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