Disparos y suicidio sin una explicación
Un hombre de 35 años con antecedentes penales comenzó a disparar, al parecer sin motivo, dentro de su apartamento en Avenida Brasil y Oscar Gestido, antes de lanzarse desde el noveno piso mientras los policías trataban de calmarlo para que depusiera su peligrosa actitud.
Según versiones sin confirmación, Santiago José Sobral Velo habría tenido desavenencias con una compañera sentimental antes de caer en un fuerte pozo depresivo y comenzar a ingerir drogas sin control. Acto seguido, tomó una pistola 9 milímetros y empezó a disparar. El ruido de los balazos hizo que los vecinos dieran cuenta del hecho al instituto policial. Una dotación del Cuerpo de Radio Patrulla asistió de inmediato. Pero el hombre continuó disparando, al tiempo que varios policías trataron de conversar y negociar para lograr calmarlo.
Una falla en la técnica policial para contención de suicidas potenciales o un último acto de desesperación hicieron que el hombre se lanzara al vacío desde su apartamento, el número 901. El cuerpo se estrelló sobre el techo de un automóvil, en el estacionamiento del edificio.
El trágico suicidio ocurrió próximo a las 18:10 del sábado. Sobral Velo había estado varias horas disparando dentro de su apartamento. Los efectivos que concurrieron alegaron que sus vidas estuvieron en peligro. El hombre no se dejó convencer y saltó. Los policías buscan ahora una explicación ante la conducta de un hombre que comenzó a disparar dentro de su apartamento, del 2415 de Avenida Brasil, luego continuó disparando contra los uniformados y finalmente se arrojó al vacío desde el balcón, sin decir una palabra.
El interior del apartamento, destrozado por la balacera, fue mudo testigo del infierno padecido por la alienada conducta de un ser trastornado por el consumo de drogas, sustancias psicoactivas que, también según versiones, habría ingerido con una bebida alcohólica.
Hasta el sábado Sobral Velo era un vecino más, que vendía celulares. *
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