Los vecinos creen que los policías perdieron el control sobre una zona de la capital sanducera

Prostitución de menores, alcoholismo y carreras clandestinas de motos en el puerto de Paysandú

La zona portuaria de Paysandú es un "antro" de perversión y corrupción total. Campea la delincuencia, la drogadicción, la prostitución infantil, la violencia contra la propiedad privada, las rapiñas, los enfrentamientos entre pandillas con resultados graves. Los vecinos del "puerto" invitaron a LA REPUBLICA a una importante reunión porque están hartos de denunciar ante las autoridades y "éstas no hacen nada". "La señora ministra del Interior, por este medio, debe interiorizarse de lo que ocurre", señalaron.

Escrito por: LUIS OVIDIO VEGA MILANO PAYSANDU

Lunes 22 de octubre de 2007 | 3:44
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Es una “zona liberada” para las “picadas” de autos y motos por dinero, y para todo tipo de actos reñidos con la ética y la moral en plena vía pública. El consumo de alcohol entre menores es moneda corriente.

La permisividad de los contralores municipales sobre los centros nocturnos, pubs, locales bailables y whiskerías son un aliciente para los ruidos molestos y los altos decibeles que superan todas las reglas sin hora de finalización, según documentaron múltiples inspecciones.

A modo de ejemplo, hubo un inspector municipal que fue golpeado por una patota después de los controles a los locales en una zona donde es habitual que se constate que las personas mantienen relaciones sexuales, a plena luz del día, en los zaguanes de la zona.

Los boliches nocturnos nunca contratan servicio de vigilancia policial por artículo 222, y los controles del tránsito son esporádicos.

En el interior del departamento, una madre justifica ante la directora de un centro de enseñanza las faltas de su hija con el argumento de que la menor debe ejercer la prostitución.

Los vecinos padecen, están impotentes, todos conocen el problema pero “nadie hace nada, esperan una muerte”. Los ataques son permanentes. La situación ha sido denunciada varias veces por LA REPUBLICA.

 

Entre menores de 15,el 38% son alcoholistas

Los adolescentes acceden cada vez con más facilidad a las bebidas alcohólicas que circulan entre ellos como agua o gaseosas. A la hora de enfrentar el flagelo que supone el consumo de alcohol en los jóvenes, los padres, comprensiblemente angustiados, alarmados y, en ocasiones, tan vulnerables como sus hijos, buscan soluciones que, además de no resolver la cuestión, pueden prolongarla o incluso agravarla.

Un estudio desarrollado para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el alcohol, en el cual se investigó el consumo de alcohol en adolescentes de liceos, demostró que el 38% de los niños de entre 12 y 15 años consume bebidas alcohólicas.

Consultado un profesional médico por LA REPUBLICA, indicó que la ingesta de más de dos latas de bebidas energizantes proporciona una dosis tóxica de cafeína que provoca una peligrosa estimulación de los sistemas nervioso y cardiovascular. La mezcla excesiva con el alcohol aumenta el riesgo de infarto de miocardio en personas jóvenes, enfatizó.

 

Prostitución infantil continúa en aumento

El diputado sanducero Bentos, ante los reiterados artículos de LA REPUBLICA sobre la prostitución, y reunidos con los vecinos que confirmaron lo de este medio, pidió respuestas ante el problema de la prostitución infantil.

En reciente exposición en el Parlamento nacional, el diputado analizó la problemática de la prostitución infantil en nuestro departamento. Un informe de la Organización Internacional para Migraciones indica que la prostitución infantil en Paysandú mostraba un alarmante aumento de casos de explotación sexual infantil.

Bentos explicó a LA REPUBLICA que “docentes de enseñanza media le han informado que este tema está latente, y que es considerado un grave problema”, Agregó que ha recibido telefónicamente, en el programa “El Noticiero de la Mañana”, de CX 142 Radio Felicidad, denuncias sobre casos que involucran menores y familiares directos.

 

El alcohol en la vía pública

El consumo generalizado de alcohol en la calle sigue generando muchos problemas para miles de sanduceros. Para los vecinos, se trata de un problema que “se le ha ido de las manos” a los policías. Los vecinos indican que el consumo aumentó “muchísimo”, y que los jóvenes, adolescentes y mayores causan problemas graves. Los vecinos proponen aumentar las inspecciones y las sanciones a aquellas empresas y personas que venden alcohol a menores

Además, opinan que deberían hacerse campañas masivas sobre los riesgos del consumo de alcohol, y habilitar espacios y actividades en los que los jóvenes puedan desarrollar un ocio alternativo.

“También hay que establecer medidas eficaces en los lugares donde se ocasiona más perjuicio”, indicaron.

 

“Picadas” en avenida Brasil, un baluarte del ocio nocturno

Todo se ha transformado. Desde hace tiempo, la avenida se convierte espontáneamente en un circuito en el que adolescentes corren picadas de motos, sin medir riesgo ni consecuencias.

Las autoridades municipales admiten que el problema existe y que “se busca erradicar, pero con mucha cautela, ya que son menores de edad los que muchas veces están involucrados en las picadas callejeras”.

Los vecinos dijeron a LA REPUBLICA que “disminuyen las picadas con la presencia policial e inspectores de tránsito municipal. Con esto se están evitando accidentes de tránsito, carreras ilegales y la presencia de conductores alcoholizados”.

El inspector Cohelo, del municipio, expresó que “hubo casos en los que tuvimos algunos conductores de motos y vehículos que estaban alcoholizados y se negaban a acatar las órdenes”.

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