Confiscaron tres armas en un domicilio del presunto homicida de Marcelo Lebel
La muchacha de 18 años que acompañaba al joven Lebel el día que fue ejecutado de un tiro en el cuello y otro en las fosas nasales en una fallida rapiña en una duna de la Barra de Carrasco se mostró dubitativa cuando fue convocada para el reconocimiento del supuesto sospechoso capturado.
Sin embargo, tres armas de fuego fueron confiscadas en un domicilio del barrio Flor de Maroñas donde el detenido acostumbraba pernoctar. Ahora serán los expertos en Balística de la Dirección Nacional de Policía Técnica quienes deberán determinar si alguna de ellas fue utilizada en el homicidio.
Ayer el detenido permaneció en el Juzgado Penal de 1er. Turno de la Ciudad de la Costa entre las 10:30 y las 14:00 horas. Testigos aportados por la defensa corroboraron que el presunto sospechoso había viajado a su ciudad natal de Fray Bentos para trabajar en la construcción, tal como lo había declarado.
Los investigadores judiciales, policiales y de la Prefectura Nacional Naval que lo detuvieron continúan sin descartar la culpabilidad del indagado, pero admiten que faltan elementos suficientes de convicción que ameriten que sea sometido a proceso penal como sospechoso de un delito de homicidio.
Según los testigos de la defensa (el patrón, un compañero de labores, la pareja del indagado y la hija de ambos), el hombre detenido estuvo en Fray Bentos y, según él mismo atestiguó se radicó en su ciudad natal en febrero, cuando salió de la cárcel luego de cumplir castigo por un delito de rapiña.
Testigos corroboran versión del indagado
El hombre declaró que estuvo en Montevideo por última vez el 24 o el 25 de agosto para realizar trámites personales y que se alojó en un hotel. Viajó junto a su pareja, quien corroboró la versión ante el fiscal y el juez de la causa. Al joven Lebel lo mataron en la madrugada del 1º de setiembre.
El indagado declaró que viajó a Montevideo para finalizar la tramitación de un compromiso de compra-venta del domicilio de Flor de Maroñas donde resultaron confiscadas las tres armas de fuego. El morador de la vivienda ya corroboró ayer la versión del indagado y también quedó en libertad. El allanamiento en Flor de Maroñas fue ordenado sólo para confirmar o desestimar la declaración del presunto sospechoso pero, casi por casualidad, fueron encontradas las tres armas, todas ellas a la vista, sin estar en ningún escondite, pero cada una guardada en una habitación diferente de la casa.
Junto a la pericia de las armas incautadas, los expertos en Balística de la Policía Técnica deberán analizar los proyectiles extraídos del cuerpo sin vida del hijo del jefe del Estado Mayor de la Armada Nacional, el contralmirante Federico Lebel. Las municiones están muy deformadas.
Lebel había sido ejecutado con dos disparos de un revólver calibre .38 o calibre .22, según las estimaciones, al pretender resistirse a un intento de rapiña en una duna de la Barra de Carrasco, entre las bajadas 5 y 6, luego de ir al lugar junto a la joven que conoció en un boliche de Ciudad Vieja. El homicidio ocurrió minutos antes de las ocho de la mañana del sábado 1º de setiembre.
El hombre detenido en Fray Bentos aseguró que a esa misma hora estaba trabajando en una construcción.
Es la versión que ahora resultó confirmada por su empleador y un colega, además de su mujer y su hija. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad