Estiman que "desocupados" de la "polibanda" siguen delinquiendo

Con uniforme policial simulan operativo y copan una vivienda

Los investigadores no descartan la firme posibilidad de que el cabecilla de este grupo de atracadores, presuntamente responsable de otro delito cometido hace pocos días en una farmacia, sea un policía que retirado o dado de baja del Instituto, pero que conserva el uniforme e incluso el accesorio conocido como la «chapa de pecho», que lo identifica como policía ejecutivo.

El lunes de noche, los tres autores del atraco llegaron a la casa y solicitaron a la moradora que se encontraba junto a sus padres, ingresar a la azotea, ya que estaban realizando un operativo con toda la manzana rodeada y tenían la sospecha de que los maleantes que buscaban podrían estar escondidos en los techos.

Ante la presencia del hombre uniformado la mujer accedió y los dejó pasar. Una vez en el interior se produjo un giro en la situación, ya que quienes aparentaban ser policías resultaron ser delincuentes.

La mujer fue dominada y maniatada. Luego de transcurrida una hora y media, los asaltantes lograron apoderarse, previa revisación de todos los sectores del inmueble, de varias armas, joyas y una importante suma de dinero.

Personal de la Seccional 9ª de la Dirección de Seguridad junto a efectivos del Departamento de Hurtos y Rapiñas cumplen diversas averiguaciones y procedimientos tendientes a identificar y capturar al falso policía y sus compinches.

Tenían una «picana»

Sobre este episodio LA REPUBLICA confirmó que todo ocurrió al promediar la hora 22 del lunes pasado, cuando a una vivienda ubicada en la calle Pedro Olmida, casi Juan Ramón Gómez, llegó un policía uniformado junto a dos individuos que vestían de civil.

Tras efectuar un llamado a la casa fueron atendidos por una de las mujeres que habitan la finca y en esas circunstancias le manifestaron que estaban realizando un operativo y que tenían rodeada la manzana en busca de varios delincuentes. El encargado del «operativo» señaló que todo indicaba que los maleantes habrían subido a las azoteas.

Sin desconfiar nada irregular, la señora manifestó su deseo de colaborar y los dejó pasar. Primeramente los tres hombres subieron al techo y cortaron el cable de la línea telefónica. Casi enseguida regresaron empuñando armas de fuego y un accesorio a batería que aplica choques eléctricos, más conocido como una «picana». Fue entonces que profirieron amenazas de muerte y dominaron a la mencionada mujer y a sus padres.

Las víctimas fueron maniatadas y permanecieron de esa manera durante más de una hora y media, mientras los copadores revisaban cuidadosamente todas las dependencias de la casa. Tras apoderarse de armas de fuego, dinero y alhajas, los maleantes se dieron a la fuga.

Momentos más tarde, cuando los damnificados pudieron liberarse por sus propios medios, solicitaron ayuda a los vecinos y dieron aviso a la Policía, informando que uno de los asaltantes vestía uniforme policial.

Varias unidades móviles llevaron a cabo diversos operativos pero de los tres delincuentes nada se pudo saber. La hipótesis que manejan los investigadores es que el individuo que estaba uniformado sería un ex policía, teniendo en cuenta la forma de actuar en el «procedimiento»: las voces de mando, los términos verbales y actitudes típicas de aquellos que tienen instrucción policial.

En tal sentido, ya se están chequeando los registros de los funcionarios que se han retirado por voluntad propia o han sido dados de baja en los últimos meses para establecer si alguno de ellos coincide con la descripción brindada por las víctimas del copamiento. También se piensa que se trata de un delincuente que ha actuado en los grandes copamientos de la polibanda durante los años 1996 y 1997, donde varios de los autores utilizaron uniformes policiales.

Cobrador herido

Mientras tanto, en otro violento delito callejero, un hombre que se desempeña como cobrador resultó con serias lesiones en el cráneo a consecuencia de la agresión de que fue objeto por parte de dos asaltantes.

Este nuevo atropello se registró el lunes pasado a las 15 y 30 horas cuando de una casa emplazada en las inmediaciones de Cayetano Tivas y José Ma. Vidal, en La Teja, se retiró un cobrador que estaba cumpliendo su tarea.

En esos momentos fue interceptado por dos delincuentes armados de revólveres quienes luego de golpearlo en la cabeza con las culatas de sus armas, le robaron todo el efectivo. Tras la fuga, el damnificado debió ser trasladado a un centro asistencial para ser curado de las lesiones que sufrió.

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