Reconstruyeron el triple crimen de la familia Gutiérrez Aguirre
El doctor Diego Durand, abogado de Mauro Gadea, insistió en la enemistad que ha mantenido con la jueza María del Carmen Roybal, remarcando que no estaban dadas las garantías en el proceso. Acusó también a la fiscal Marisa Alza, de quien dijo que no se ha comprometido en esclarecer el caso.
En horas de la tarde Mauro Gadea concurrió al Juzgado Letrado de Mercedes, donde la atención se centraba en lo que pudiera decir, máxime cuando su abogado había adelantado que aportaría elementos contundentes que podrían quitarle responsabilidad en el caso. Pero al parecer todo seguirá igual.
Pasaron tantas cosas
La mañana mercedaria estuvo cargada de tensiones y expectativas. Desde temprano efectivos policiales fueron apostados en las diferentes esquinas cercanas a la casa de los Gutiérrez Aguirre.
Mientras se realizaban los primeros movimientos donde las tres personas que encontraron los cuerpos relataron lo sucedido a las autoridades judiciales, un efectivo policial que vigilaba el lugar comentó: «Acá pasaron tantas cosas raras en una hora», recordando que en la Seccional 2ª «el teléfono sonó a las 7,03 horas» del 4 de julio de 2006, una hora después de que habían sido descubiertos los cadáveres de Marisel Gutiérrez y Gladis Aguirre; y que cuando llegaron los primeros policías «había como 20 personas dentro de la casa». Demoraron más de una hora en comunicar a la Seccional 2ª pero «nadie dijo que estaban muertas, pensábamos que se trataba de una rapiña».
Después que se realizó el relevamiento fotográfico y testimonial, tanto en la casa donde fueron encontrados los cuerpos de Marisel Gutiérrez y Gladis Aguirre, como en el galpón donde fue asesinado Luis Gutiérrez, le tocaba el turno a Mauro Gadea, que fue traído desde el Comcar a cumplir con esta instancia.
Desde el móvil policial Gadea le expresó a la jueza Roybal que él no había estado en ese lugar y que bajaría solamente si la jueza quería que le manifestara la versión que le indujo a declarar la Policía. Por lo tanto, esa instancia quedó truncada.
LA REPUBLICA pudo acceder a las declaraciones efectuadas por Mauro Gadea en la tarde de ayer, y pocos elementos pueden agregarse a lo ya dicho. En esta oportunidad dijo conocer a una de las personas que ya había implicado, y dijo estar amenazado de muerte: «Ultimamente se me ha amenazado o se me ha hecho llegar una amenaza por reclusos del Comcar». Volvió a hablar de los sicarios con acento fronterizo que le dieron el bolso con las armas y las pertenencias de los muertos y lo amenazaron de muerte. Dijo que no se sintió respaldado por su anterior abogado defensor, que actuó «con falta de ética y profesionalismo», que públicamente «me declaró culpable». Dijo además: «No he contado con las garantías establecidas por la Constitución ya que una de las causas de mi primera declaración fue la presión, por decirlo así, del señor jefe de Policía, Martínez, que me amenazó que o colaboraba desde un principio y me dejaba en la cárcel departamental o no hacía lo que ellos decían y me daban una patadita y me mandaban para el penal»; y poca cosa más.
Para el abogado defensor de Gadea no están dadas las garantías, por lo que recusó a la jueza y según pudo saber LA REPUBLICA presentará una carta al ministro de Educación y Cultura acusando a la fiscal. Para la jueza María del Carmen Roybal esta instancia deberá ser debidamente analizada. Remarcó que se han brindado todas las garantías y explicó que actualmente la instancia judicial está en manos de la fiscal.
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