Copamiento en balneario Solís: un hombre baleado y su esposa con golpes y heridas

Un matrimonio de caseros de una residencia de balneario Solís, propiedad de la familia Soler, fue violentamente atacado por dos copadores que irrumpieron encapuchados la noche del sábado, alzándose con dinero y armas, pero provocándole además múltiples heridas a las víctimas.

La propiedad está ubicada en una zona donde se erigen grandes residencias de veraneo de empresarios, profesionales y dirigentes políticos uruguayos, entre la costa del arroyo Solís Grande y un camino vecinal que termina en un sendero frente mismo al Peaje Solís, límite entre los departamentos de Maldonado y Canelones. El matrimonio está encargado del lugar desde hace varias décadas, y gran parte del año pasa solo en una zona además rodeada de campos y bosques, lo que seguramente hizo más fácil la fuga de los violentos delincuentes que según las víctimas, estaban decididos a todo.

Juan Cedrés, de 67 años, y su esposa, Ana Churi de 60, se encontraban en su casa la noche del sábado, cuando en el entorno de la hora 21.15 el hombre salió al exterior a cerrar portones y galpones. Fue en ese momento que le llamó la atención la presencia de dos vehículos que pasaron por la calle en forma muy sospechosa, muy lentamente y uno de ellos con todas las luces apagadas. El primero sería de color blanco, y el que iba detrás lo hacía con todas sus luces apagadas por lo que no pudo siquiera ver su color.

Al retornar a su casa, sorpresivamente salieron desde el jardín de la inmensa residencia dos individuos encapuchados y luciendo guantes de lana, uno de los cuales le pegó un fuerte culatazo en la nuca con una pistola 9 milímetros, empujándolo hacia el interior donde se encontraba su esposa. Allí comenzaron a golpear con furia a la mujer, a la que le provocaron múltiples heridas y hematomas en la cabeza y principalmente en el rostro, además de cortes y contusiones en distintas partes del cuerpo.

 

Fueron atados de pies y manos

El hombre quiso reaccionar y fue cuando le propinaron otros golpes y un disparo con la pistola 9 milímetros en su pierna derecha, con orificio de salida. Siempre con una inusitada violencia y profiriendo constantes amenazas, ataron de pies y manos al matrimonio con una tela de color azul.

Los copadores preguntaron con furia dónde estaba el dinero que tenían, ante lo cual Cedrés indicó una mesa de luz en la que estaban guardados U$S 1.000 que él mismo había retirado la pasada semana de sus ahorros en un banco, para ayudar a una hermana que tiene su esposo enfermo.

Con el dinero en su poder, los delincuentes revolvieron rápidamente algunas áreas de la casa de los caseros, pero curiosamente no hicieron nada por ingresar a la residencia de los Soler, donde seguramente podrían haberse hecho de innumerables valores. Arrancaron el teléfono, le llevaron además dos anillos, dos revólveres de la casa y una escopeta 12 milímetros propiedad de Cedrés.

La señora, con un intenso sangrado producto de las heridas que le habían provocado en la cabeza y el resto del cuerpo, y su marido baleado en una pierna y con otros golpes, lograron desatarse unos minutos más tarde, y pidieron auxilio a un vecino que rápidamente dio aviso a la Policía.

 

Operativo de captura comenzó muy tarde

Lamentablemente, cuando el operativo de búsqueda de los delincuentes se desató, ya era demasiado tarde. Habían contado con demasiado tiempo para huir, probablemente hacia el departamento de Canelones a través de la Ruta Interbalnearia, ubicada a muy pocas cuadras del lugar, o hacia otro cualquier punto del departamento de Maldonado. El hecho de que en la zona no viva tanta gente y que además los copadores hayan cortado la línea telefónica, facilitó todo a los delincuentes.

Juan Cedrés fue dado de alta ayer a la tarde luego de ser asistido en un sanatorio de Maldonado, en tanto que su señora quedó internada en observación por la envergadura de los golpes y heridas que experimentó.

En el hecho trabaja personal policial de la Seccional 5ª de Balneario Solís, de la Dirección de Investigaciones y de otras reparticiones de la Jefatura de Policía de Maldonado. Ayer no habían surgido novedades en un caso que aparece relativamente complicado porque los copadores actuaron con sus rostros cubiertos, y porque además contaron con demasiado tiempo entre el momento en que abandonaron la residencia copada y el momento en que la Policía tomó conocimiento del caso. Si bien se investiga en la zona del hecho, porque los delincuentes al retirarse habrían mencionado que el robo había sido entregado por un trabajador conocido de las víctimas, se presume con más firmeza que sean de otro lugar y lo mencionado haya sido sólo una maniobra de «despiste». *

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