Sacaron los brazos por las ventanillas y dispararon contra la patrulla policial: testigos desmienten a los uniformados
Un confuso episodio se registró en el mediodía de ayer cuando un equipo de la Brigada de Asaltos abrió fuego contra una pareja que viajaba en un automóvil en las inmediaciones del Cerrito de la Victoria.
Según las declaraciones de los tres policías involucrados, estaban recorriendo la zona de Arechavaleta y Batlle y Ordóñez cuando avistaron un vehículo en «situación sospechosa».
Al hacerles señas para que se detuvieran, el conductor del rodado apretó el acelerador y se dio a la fuga siendo interceptado por los policías en el cruce de General Flores y Londres.
Allí, según declararon, la mujer sacó un brazo por la ventanilla y abrió fuego contra la patrulla, mientras que el hombre hizo lo propio por la otra ventanilla.
Los agentes respondieron a la agresión, hiriendo al hombre en la zona de la espalda y a la mujer en el tórax.
En el interior del vehículo, siempre según la declaración de los policías involucrados, se encontraron dos revólveres calibre 22.
El hombre, poseedor de un antecedente penal, fue identificado como HMP, de 29 años, mientras que la mujer, de 20 años y carente de anotaciones de cualquier tipo, fue identificada como VWCF.
El episodio viene siendo investigado ya que según testigos, los ocupantes del vehículo en ningún momento dispararon contra el automóvil policial.
El otro punto que llamó la atención es que de las declaraciones del herido -que se encuentra internado en estado reservado- se desprende que el motivo de la fuga fue que como trabaja en un edificio de Pocitos, tomó sin autorización el auto de un vecino para «cortejar» a la joven que había conocido hace poco tiempo en un local bailable.
Al verse en apuros, decidió darse a la fuga ya que técnicamente el auto que conducía había sido robado.
El hombre negó rotundamente tener un revólver en el auto y aseguró que la joven tampoco podía poseer un arma ya que se trata de «una persona bien que nunca tuvo ni tiene problemas con la Justicia».
Mientras los policías declaran ante la Justicia y el herido se recupera favorablemente en el Pasteur, la joven se debate entre la vida y la muerte en el hospital Maciel. *
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