Descubren una nueva modalidad en la autoprotección de las bocas de venta de drogas

El "dealer" tenía un circuito cerrado para evadir a los policías; vendía 90 dosis de pasta base por día

Ubicado en la calle Calamé esquina Callao, el hombre que hacía sólo dos meses había quedado en libertad luego de cumplir condena por un hecho similar, había reinstalado una boca de venta de estupefacientes, pretendiendo levantar un «imperio».

Según su propio testimonio, al salir de la cárcel no sabía cómo subsistir, por lo cual decidió retomar el negocio que había abandonado desde su procesamiento.

Los efectivos siguieron los pasos de OFOR, oriental de 28 años, y lo detuvieron en su vivienda cuando intentaba comercializar unas 20 dosis de pasta base. El detenido fue conducido a dependencias judiciales donde lo procesaron por «venta de estupefacientes».

Según información aportada por la Policía, el hombre obtenía una ganancia diaria que rondaba los 1.000 pesos, lo que corresponde a la comercialización de una sola tiza, o su equivalente a 90 dosis por día.

El allanamiento judicial de la vivienda se cumplió sobre las 15:45. Las 20 dosis de pasta base fueron encontradas escondidas adentro de una media, junto con el dinero.

La cámara con monitor que constituían el circuito cerrado estaban instalados en la puerta de entrada. Al ser indagado, el detenido admitió ser un vendedor de drogas. Los policías lo condujeron ayer ante el despacho del magistrado del turno correspondiente a la 13ª. *

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