En la tarde de ayer, un equipo del Departamento de Homicidios allanó un taller mecánico en la zona del Cerro donde, supuestamente, se podría haber blindado el auto utilizado por los delincuentes para asaltar la fundidora de metales de la calle Víctor Haedo, cruenta rapiña en la que murió el hijo del propietario del establecimiento.
En el lugar del allanamiento, los policías detuvieron a cuatro personas que negaron haber recubierto con chapas metálicas al Volkswagen Gol color azul, matrícula, SAI 5531, pero que aceptaron haber realizado trabajos similares a pedido de diversos clientes. Los cuatro hombres fueron conducidos a la Jefatura de Policía de Montevideo, donde se les tomó declaración por el lapso de tres horas. Tras el interrogatorio, los talleristas recuperaron la libertad. *
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