Se escapó de prisión y volvió a delinquir

"Cachorrinho" Vargas, el famoso asesino de policías fue detenido en la frontera

La detención parecía una tarea casi imposible, ya que Vargas mostraba conocimiento de todos los pasos a dar por los uniformados de ambos países. Finalmente cayó en un procedimiento de rutina, en el que la Policía encontró dentro del vehículo del delincuente un cargador completo con proyectiles 9 mm, por lo que se le detuvo y se lo puso a disposición de la Justicia.

Desde su juventud,Vargas estuvo ligado al delito, pero fue recién en la mayoría de edad, que comenzó a hacerse fama de «pesado» en el ambiente, especializándose en el robo de vehículos.

En el Paso de la Estiba, barrio en el que vivía junto a su familia, se hizo respetar y hasta admirar sobre todo por lo que dicen fueron gestos de generosidad para con los necesitados, una suerte de «Robin Hood» autóctono.

Pero en determinado momento su accionar se tornó violento, al punto de asesinar de varios disparos al cabo Schubert Pereyra de la Dirección de Investigaciones, quien se dice estaba tras sus pasos y al que le interceptó el paso en la calle Francisco Romero, baleando al uniformado hasta causarle la muerte, resultando herido en el enfrentamiento.

A pocos metros del lugar una persona a bordo de un Chevette lo recogió y trasladó hasta la Santa Casa de Misericordia en Livramento, donde fue internado.

El hecho es que en la vecina ciudad se lo requería por haber baleado a un policía militar, por lo que luego de recuperarse fue procesado y enviado a la Penitenciaría de Santana do Livramento.

En tanto transcurría su estadía en las cárceles brasileñas, se le imputó el asesinato del policía Elbio Noble, quien fuera asesinado en situación algo confusa cuando a bordo de un móvil policial perseguía a un ladrón de autos. El propio Vargas se declaró inocente del asesinato en cuestión, a pesar de lo cual carga con otra muerte en su prontuario.

 

Una extradición  que pudo ser y no fue

Aunque la Justicia brasileña estaba al tanto de los antecedentes de Vargas en nuestro país y de las requisitorias que sobre él pesaban, lo trasladó a la Penitenciaría de Uruguayana donde permaneció preso más de 90 días y desde donde luego de cumplir condena, supuestamente lo extraditarían a territorio uruguayo, hecho que finalmente nunca ocurrió.

De esa forma, el doble homicida de policías pasó a ser un ciudadano libre en Brasil y sin más trámite se abocó a gestionar los documentos para nacionalizarse, lo que fue favorecido por el matrimonio que lo unió a una ciudadana brasileña tiempo después. En la actualidad es prácticamente intocable para la Justicia de nuestro país, en tanto que en el vecino país aguarda una condena que puede ser considerada leve por la posesión de proyectiles de un arma considerada de guerra. *

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