Menor herido en el INAU acusó al policía de dispararle a quemarropa
El policía «tiraba a pegar». «A mí me apuntó y me tiró», afirmó Darwin, el adolescente de 15 años que permanece internado en el Hospital Pasteur con una bala alojada junto a la base de la médula espinal, que le atravesó un brazo y el colon, y se incrustó junto al estómago.
El infractor, que tenía previsto recuperar su libertad el próximo lunes 9 tras cumplir una sanción por cometer una rapiña, fue entrevistado ayer por Telenoche 4, vía telefónica, desde su habitación hospitalaria.
El adolescente aseguró tener un testigo presencial del hecho. Como consecuencia del disparo del policía tendrá que someterse a una segunda cirugía, ya que la primera no permitió extraer la bala por lo delicado de su ubicación. El joven anunció además que estima la posibilidad de ejercer un acto de justicia por mano propia en caso de que el funcionario policial resulte sobreseído de toda imputación y recupere su libertad sin más trámite. «Yo también le tengo que encajar un tiro», anunció anoche. El funcionario policial fue dejado en libertad por la jueza suplente Andrea Camaño, quien consideró que no hay méritos suficientes para una imputación fiscal contra el policía por la comisión de algún delito.
El funcionario alegó que hizo disparos de advertencia, y que el tiro en cuestión se produjo en medio de una refriega con ciertos internos.
La madre del menor insistió por su lado que el adolescente lesionado fue herido de bala cuando colgaba ropa en el patio del Hogar Rincón, otra versión que se contradice con los testimonios que describieron una escena de confusión por el intento de fuga de tres infractores.
El adolescente baleado niega toda vinculación con el intento de fuga y asegura que el incidente en el que resultó lesionado se produjo luego de que fueran recapturados los menores que habían logrado sobrepasar el perímetro exterior de seguridad, donde está el vallado de alambre. *
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