Garcé confirmó ayer que recibió denuncias contra los guardias de la cárcel de Libertad
«El comisionado no recomienda traslados, recomienda que se le preserve la vida a los denunciantes», dijo Alvaro Garcé al retirarse del Juzgado donde fue solicitado su testimonio por parte de la jueza subrogante de la magistrada titular, doctora Adriana de los Santos.
Alvaro Garcé confirmó ante la Justicia que ha recibido decenas de denuncias de reclusos que aseguran haber sido humillados, hasta maltratados, e incluso torturados, por las guardias internas de los diversos complejos carcelarios, en particular de la cárcel de Libertad.
Se limitó a ratificar que había recibido una grabación realizada con un teléfono celular, en la que se muestran imágenes de una presunta golpiza sin justificación contra un preso indefenso. Fuentes policiales aseguran que el recluso provocó la represión para simular un castigo.
El incidente y la difusión de las imágenes tendría por objetivo, según aseguran jerarcas policiales consultados por LA REPUBLICA, lograr traslados a cárceles de los departamentos del interior donde resulta más fácil organizar una fuga y evadir futuras condenas con prisión.
Uno de los presos que denunció la supuesta golpiza sería extraditado a territorio argentino apenas cumpla su condena en Uruguay para ser procesado por la violación de una mujer delante de sus dos hijas. El recluso es portador del virus de inmuno deficiencia adquirida (VIH).
El misterioso celular
En la tarde de ayer, el comisionado parlamentario se trasladó al departamento de San José para testificar respecto a lo filmado con un teléfono celular, donde se muestran acciones represivas contra presos.
Una de las cinco filmaciones, dos secuencias de 30 segundos cada una con varios planos contiguos, muestra a un recluso, de apellido Correa y portador del VIH, exhibiendo aparentes «moretones» en la espalda, brazos, piernas y pecho, que, según denunciara el propio recluso, habrían sido ocasionados por los golpes de bastón impartidos por los encargados de mantener el orden dentro de las cárceles.
El video fue entregado al comisionado, pero es analizado por Policía Técnica para identificar a los policías que participan de la represión.
Hasta el momento, la filmación fue separada cuadro por cuadro.
Un moderno sistema tecnológico permitió ampliar las imágenes sin distorsionar la calidad fílmica.
Los policías dudan
Aunque la jueza confió en la autenticidad de los videos, autoridades e investigadores de la Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarías y Centros de Reclusión estiman que las imágenes, exhibas por un canal de televisión, fueron tomadas con, al menos, dos días de diferencia.
A su vez, los presos que usaron el celular como testimonio alegan que es imposible que dentro de una cárcel tuvieran los medios necesarios para «armar» un escenario y fingir una represión de tal magnitud.
En una primera secuencia aparece un preso siendo reducido porque pidió a gritos para salir de su celda y se lanzó en loca carrera cuando le fue franqueado el paso al pasillo, según la versión policial. La otra secuencia muestra un preso con las laceraciones de un VIH avanzado.
Una versión no desmiente a la otra. Tampoco se contradicen entre sí. El tema seguirá siendo dilucidado en el Juzgado. El doctor Garcé confía en que la Justicia se abocará a dilucidar los hechos, y reiteró, como en días anteriores, que los denunciantes cuentan con todas las garantías necesarias para mantener su integridad física y denunciar atropellos.
Al mismo tiempo en Santiago Vázquez…
Mientras el comisionado parlamentario concurría al Juzgado maragato, otro recluso provocó disturbios en el Complejo Carcelario de Santiago Vázquez. Tras burlar la guardia perimetral, el preso se subió a uno de los tanques de agua y amenazó con arrojarse al vacío si no era recibido por las autoridades carcelarias. Tras varias horas de negociacion, el recluso de apellido Pereira, descendió de los tanques de agua y depuso su actitud desafiante.
Según dijo, decidió protestar porque está recluido por una rapiña que, insiste, él no cometió. Había sido detenido por efectivos de la Seccional 24ª por poseer un arma de fuego, el juez entendió que había pruebas suficientes como para procesarlo por una rapiña a un comercio céntrico. El hombre reconoce que portaba un arma sin permiso, pero asegura que el día que fue cometido el atraco estaba trabajando como pintor, y que cuenta con varios testigos que podrían confirmar su versión. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad