Casos Dalmasso y García Belsunce: Argentina espera respuestas
Los asesinatos de dos apoderadas mujeres argentinas está cada día en el tapete de todos los medios del vecino país. Las muertes de María Marta García Belsunce, en el que el principal implicado es el esposo de la víctima, se juega tanto en los medios como en la propia Justicia. Sobre este caso la defensa del implicado pidió la nulidad del juicio, informó diario Clarín, ya que se argumentó que el fiscal «hizo una doble acusación», a la que consideran inconstitucional. Según el diario porteño, Carlos Carrascosa decidió que sus mejores chances no están en apostar a que los jueces consideren insuficientes las pruebas en su contra. Lejos de cualquier proclamación altisonante de inocencia, poco dispuestos a discutir indicio por indicio, sus abogados defensores pidieron ayer que se declare nula por defectos formales la acusación que le formuló el fiscal Diego Molina Pico.
El argumento central de los abogados, Alberto Cafetzoglus y Hernán Ferrari, es que el fiscal hizo un alegato nulo al hacerle un doble pedido a los jueces: una condena a perpetua por el homicidio calificado de su esposa, María Marta García Belsunce, o en su defecto una pena menor por encubrimiento calificado. Para Cafetzoglus, «había un mito de que los countries eran seguros, y dentro de ese mito fue que Carrascosa se encontró con su mujer golpeada en la bañadera, entró en estado de shock y lo único lógico y razonable en lo que podía pensar era en un accidente». Así explicó porqué el viudo no habría visto los seis balazos disparados contra su esposa el 27 de octubre de 2002. El abogado agregó que los médicos de las ambulancias eran quienes tenían la obligación de hacer la denuncia policial y no Carrascosa. Cargó contra el doctor Santiago Biasi aquel que advirtió a Molina Pico que en la cabeza de María Marta había al menos «tres orificios» y lo acusó de «encubrimiento». También hizo una particular interpretación de aquella comunicación telefónica en la que Horacio García Belsunce (hermano de la víctima) le pidió a un comisario que le sacara «a la Policía de encima» y lo resignificó como «el primer llamado de la familia a la Policía».
Caso Dalmasso
El otro caso en el tapete es el de Nora Dalmasso, asesinada en un countrie de Córdoba. En el mismo se agregó por parte de la prensa una connotación sexual, basándose en los encuentros extramatrimoniales de la víctima. En las últimas semanas uno de los implicados fue el propio hijo de la víctima, quien fue acusado por encontrarse su ADN en el cinturón utilizado como arma mortal. Clarín publicó ayer que mientras se espera que en Estados Unidos el FBI pueda descifrar el ADN completo de las muestras levantadas en la escena del crimen, en Córdoba se hará la contraprueba de esos mismos rastros con el control de los peritos que nombren todas las partes.
Esto se produce después de que la defensa del hijo de la víctima, Facundo Macarrón, imputado por abuso sexual y por el homicidio de su madre, cuestionara las pruebas genéticas tomadas por el fiscal.
Esa prueba de ADN fue, según la Fiscalía, «una prueba de rigor científico y de incuestionable valor», que provocó la imputación de Facundo. De todas formas consideró que eran «indicios» y por eso el delito era de «sospecha leve», razón por la cual el joven puede seguir en libertad. Ese primer estudio realizado sobre los rastros levantados de la habitación donde apareció asesinada Dalmasso (sábana y bata) y en el cuerpo de la víctima (vulva y saco vaginal) había logrado descifrar sólo un componente que era el masculino y que pertenecía a la familia Macarrón. Por eso se señaló además de a Facundo, a su padre y a su abuelo. Pero los otros dos tienen coartadas firmes, informó Clarín. *
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