Reclusos tomaron el control de la cárcel de Cerro Largo y lesionaron a su director; presos de Montevideo instigaron el motín
Los noventa reclusos alojados en la cárcel de Cerro Largo en el Paraje Conventos, a ocho quilómetros de Melo, controlaron durante varios minutos el celdario en un violento motín en el que resultó lesionado el director del establecimiento, el subcomisario Mario Silvera, quien resultó con un tajo profundo en la cabeza y un hematoma en un ojo.
Con hierros y piedras, los presos destruyeron gran parte del edificio, quemaron colchones y arrancaron puertas y ventanas. El motín se inició sobre las 18.00 horas y habría sido liderado por dos reclusos que habían sido trasladados desde un establecimiento de Montevideo. Las autoridades no descartan que el motín en Cerro Largo haya podido tener alguna relación con los disturbios aislados en Santiago Vázquez, ya que los reclusos trasladados mantienen comunicación con los presos que permanecen en las cárceles de la capital nacional.
Es la primera vez que se registra un motín carcelario en Cerro Largo.
El incidente debió ser reprimido con efectivos de fuerzas de choque. La reyerta habría comenzado cuando dos reclusos de Montevideo, uno de apellido Correa y otro Pelufo, desencadenaron la agresión contra los guardias. Correa es acusado de ser quien golpeó al director del establecimiento, el subcomisario Silvera, el que debió ser internado en observación a consecuencia de los golpes en la cabeza.
Silvera recibió un golpe en la cabeza con un objeto contundente y un violento golpe de puño en uno de sus ojos, según vieron los testigos. El subcomisario se acercó a los amotinados para apaciguar los ánimos.
Pero fue agredido de inmediato y los guardias se vieron intimidados.
Los instigadores del motín fueron seguidos por otros tres o cuatro presos, también provenientes de establecimientos de Montevideo.
Por lo menos tres reclusos se infligieron heridas durante el motín, pero anoche se desconocía el total de lesionados. Decenas fueron asistidos en el hospital local, pero a última hora, algunos de ellos fueron conducidos a celdas de seguridad en comisarías de Melo.
Dos focos ígneos provocados por la quema de los colchones fueron sofocados por bomberos que trabajaron en un clima de hostilidad. Las puertas y las ventanas de uno de los centros de reclusión mejor acondicionados del país terminaron siendo arrancadas por los presos.
El operativo de represión fue conducido por el subjefe de Policía de Cerro Largo, el inspector mayor Gustavo Picasso. El titular de la Jefatura se encontraba en Montevideo.
El inspector mayor Picasso notificó los hechos al Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario, Alvaro Garcé, y a la ministra del Interior, Daisy Tourné. *
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