Misteriosa desaparición de vacas tuvo en vilo por más de una semana a la Policía josefina
El patrón se levantó de su asiento y corrió a su camioneta. A los pocos minutos, la Policía ya estaba investigando la desaparición del ganado que fue valuado en unos 10 mil dólares.
La Jefatura de Policía de San José contó con el apoyo de Dicose y del Bepra que en vehículos especialmente acondicionados para circular en terrenos desparejos salieron a la búsqueda de las vacas perdidas.
Tras varios días de intenso rastrillaje, terminaron por aceptar que el ganado había desaparecido para siempre.
El productor no encontraba consuelo y las autoridades policiales creyeron que ya era hora de informar lo sucedido al Ministerio de Ganadería para que tomara cartas en el asunto.
Como se recordará, el 21 de abril pasado un hacendado informó a la Policía que 500 cabezas de ganado le habían sido hurtadas de su establecimiento, denominado Los Indios.
Los animales pesaban aproximadamente entre 450 a 500 kilos, lo que representa una pérdida total de unos U$S 150 mil. Esta noticia cayó como un balde de agua fría sobre el ministerio que confirmaba las hipótesis que se venían manejando desde hace varios años: hay empresas que se dedican al robo de ganado.
Mientras la Policía preparaba el comunicado que enviaría a las autoridades del MGAP, el productor volvió a levantarse temprano en la mañana y a preparar el mate. Acomodó su sillón, y se sentó en la puerta de la estancia como cada mañana. A lo lejos, observó que venía uno de sus peones a todo galope y con cara de preocupación. Al llegar a donde estaba su patrón y con la voz un poco entrecortada le dijo: «Me equivoqué. Las conté mal. Están todas las vacas. ¿puede retirar la denuncia?».
Un error administrativo
El comisario inspector Miguel Isaza señaló que no constataron violencia en los alambrados, ni en las porteras, ni en los candados.
A principios de mayo, la denuncia de Juan Andregnette, propietario de la estancia «La Graciana», se había trepado a la primera plana de la agenda noticiosa local. El hombre reclamó por la falta de un centenar de vacas servidas, certificadas con ecografías, vacas de raza. Eso era mucha plata. Hubo que destinar personal policial de las Jefaturas de San José y Flores, porque la estancia ocupa campos que pertenecen a los dos departamentos, para hacer un recuento de los animales. Es un campo grande, donde hay muchos animales y la lluvia dificultaba la tarea de la Policía. Ubicada sobre camino a Guaycurú, una vía de tránsito que fue acondicionada en conjunto por las comunas de Flores y San José, porque une los dos departamentos, La Graciana fue el lugar donde se hizo la ceremonia de inauguración de la obra. Se necesitó varios días para hacer el recuento físico de los animales y estudiar la documentación del establecimiento de 1.200 hectáreas, que posee unos 2.000 animales.
El martes 8, terminado el conteo del rodeo existente en el predio, Isaza advertía: «Los números se ajustan a lo que el hombre tiene que tener».
En resumen, luego de bastante trabajo de policías e inspectores de Dicose se concluyó que el faltante no pasó de «un error administrativo totalmente involuntario por parte del productor en la planilla de contralor interno». La denuncia fue retirada. *
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