
Natalie Bristot, de 22 años, se encontraba descansando en su habitación del hotel Four Point luego de un impresionante show que impactó por su belleza y creatividad a los cientos de uruguayos que se acercaron al Palacio Peñarol. El Peter Pan, de Holiday on Ice, fue destacado por la crítica como “uno de los mejores shows brindados por la compañía”.
Tras las cuatro actuaciones en el Palacio Peñarol, los artistas -todos ellos patinadores de profesión-, regresaron al hotel y se acostaron a descansar con la intención de volar rumbo a Brasil en las primeras horas de la mañana.
El show, que apunta directamente a los niños, cuenta la historia de uno de los “hijos adoptados” más famosos de Walt Disney, Peter Pan, quien con sus 103 años de vida todavía mantiene el cuerpo de un niño y continúa viviendo en el País del Nunca Jamás.
El personaje, siempre vestido de verde y con su tradicional gorro estilo inglés, revive durante el espectáculo miles de anécdotas que comparte junto a sus amigos.
Quienes concurrieron al Palacio Peñarol, seguramente no se imaginaron que entre aquellos artistas, aparentemente tan entregados al público infantil, pudiera esconderse un hombre capaz de saciar a toda costa sus más bajos instintos, aunque para ello tuviera que utilizar la fuerza.
El indio, íntimo amigo de Peter Pan, se desenvuelve en el espectáculo con soltura, con una plasticidad única, fruto de casi 20 años de patinaje profesional. Roman Rhuturnoy, de 36 años, es el encargado de ayudar en las piruetas a las demás patinadoras, realizando un “acting” siempre perfecto, ya que se trata de uno de los hombres más fuertes con los que cuenta el espectáculo.
Entre las jóvenes que son muchas veces acompañadas por Rhuturnoy, se encuentra Natalie Bristot, una destacada patinadora de 22 años que supo ganar varias medallas en competencias universitarias.
Una vez en el hotel ubicado en Ejido y la Rambla, los patinadores se despidieron como cada noche y marcharon a sus respectivas habitaciones.
Natalie Bristot se fue junto a su compañera de habitación y se durmió casi de inmediato. En medio de la noche, la joven -que se encontraba durmiendo boca abajo-, sintió que dos brazos la envolvían con furia. En medio del espanto, la joven patinadora llegó a reconocer el reloj del violador. Ella estaba convencida que se trataba de su compañero de origen ruso Roman Rhuturnoy.
El agresor no dijo una sola palabra. No emitió ningún tipo de sonido. Así como llegó se fue.
La patinadora corrió por los pasillos del hotel pidiendo ayuda. Sólo 20 minutos más tarde, la joven, junto a cuatro integrantes del equipo artístico, estaban relatando los detalles de lo ocurrido ante los efectivos policiales.
El hombre señalado como posible violador fue conducido a la seccional pero recuperó su libertad, ya que la joven decidió retirar la denuncia.
Según confiaron fuentes policiales a LA REPUBLICA, la decisión fue tomada merced al vínculo amoroso de la manager de la joven violada con el agresor. “El supuesto violador es el novio de la manager. Natalie retiró la denuncia por eso. Ella dice que es lo mejor para todos. Yo creo que tenía miedo de que la despidieran”, comentó la fuente. *
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