Gremialistas bancarios ocuparon ayer la vieja cooperativa policial
Según manifestaron a LA REPUBLICA los ocupantes de la cooperativa ubicada en Yaguarón 1587, los problemas comenzaron en agosto del año pasado, cuando uno de los trabajadores de Copac fue despedido sin mayores explicaciones.
El trabajador, que se desempeñaba en el área de cómputos, había sido el nexo entre la dirigencia de AEBU y los actuales trabajadores de la antigua cooperativa, que fuera creada por policías retirados.
Siempre según el relato de los dirigentes de AEBU, cuando en agosto los empleados pasaron a formar parte del sindicato, los propietarios de Copac comenzaron una persecución contra el trabajador que culminó con el despido por «bajo rendimiento», algo a lo cual ellos no le encuentran explicación, ya que «el empleado contaba con 23 años de carrera dentro de la cooperativa sin haber tenido jamás una sola sanción o amonestación».
«La cosa está clara», explican los ocupantes. «El consejo directivo de Copac, todos policías retirados o en actividad, no se bancaron que los empleados se afiliaran a un sindicato. Por eso increpan a los trabajadores por haber dejado que AEBU entrara a la cooperativa que, según ellos, siempre se manejó bien en solitario».
Cuando en enero del corriente año se confirmó el cese del trabajador, AEBU pidió una mesa de diálogo urgente con las máximas autoridades de la cooperativa, pero la respuesta fue negativa.
Con el despido confirmado, los trabajadores afiliados al gremio se declararon en preconflicto. Lo único que aceptaba AEBU para evitar el conflicto era la reincorporación del trabajador, algo a lo que las autoridades de Copac se negaron de plano.
Para evadir el conflicto, el Consejo Directivo de la cooperativa propuso un retiro incentivado y se comprometió a abonar una importante suma de dinero al trabajador desafectado. La propuesta fue rechazada por el gremio.
Presidente anunció que se enfrentaría al gremio bancario
El martes de mañana el presidente de Copac, Juan Carlos Olivera Montiel, dijo en un programa de una emisora radial que la cooperativa «iba a enfrentar a AEBU, ya que nunca nadie lo había hecho». Esa fue la gota que derramó el vaso.
La medida, ya pensada desde que comenzaron las negociaciones, fue ocupar la cooperativa hasta que el trabajador sea reintegrado.
Copac trabaja de forma muy similar a una financiera, brindando préstamos en efectivo a sus socios.
De los cuarenta empleados que tiene la cooperativa, 29 ocupaban anoche sus instalaciones junto a directivos y socios de AEBU.
En cuanto al número de usuarios, se estima que son unos 25 mil en todo el país, ya que la cooperativa cuenta con sucursales en Durazno, Fray Bentos, Colonia y otros departamentos del interior.
Los dirigentes sindicales dijeron que Colonia y Durazno tomaron una medida similar, aunque sin ocupar. «Los empleados no asistirán a su trabajo hasta que el conflicto culmine», dijeron. *
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