"Mi ex marido fue salvajemente asesinado en su casa y hasta hoy nada se ha resuelto"
Gladys Quinteros, de 76 años, se había divorciado de su marido hace muchos años, pero de todas maneras se seguían relacionando. «A Rodolfo le habían detectado cáncer de esófago hace algunos años y yo siempre lo ayudaba en lo que podía y nos manteníamos siempre en contacto», señaló su ex esposa, que vive en la zona del Prado.
En la mañana del 20 del mes pasado la denunciante recibió una llamada de la Seccional 19ª, en la que le informaron que su ex marido había sido encontrado sin vida en su precaria vivienda de Sayago.
Pero, según Gladys, el fatal desenlace no fue algo tan inesperado para ella, ya que dijo: «Cuando él vivía en Santa Catalina comenzó una relación amorosa con una muchacha mucho más joven que él.
Ella lo veía sólo cuando cobraba la jubilación». La denunciante señaló que en una oportunidad la joven se dirigió a la casa del octogenario, y lo llamó a su celular para que la fuera a buscar a la parada del ómnibus.
Cuando el hombre, de avanzada edad, se dirigió a la parada fue sorprendido por un grupo de jóvenes que luego de aplicarle varios puñetazos y puntapiés en el suelo, y lo arrojaron a unas cañadas que hay debajo de un puente.
«Yo le había dicho muchas veces que la relación con esa chica iba a terminar mal. Era más que obvio que ella estaba combinada con algunos maleantes para que lo rapiñaran y se apoderaran del dinero que él llevaba», dijo dolida su ex mujer. Años más tarde la denunciante y su único hijo, lograron convencerlo para que se mudara a una humilde finca ubicada en el cruce de José De La Sierra e Islas Canarias, en la zona de Sayago. «Mi único hijo, Walter, y yo finalmente lo convencimos para que se mudara de Santa Catalina. Principalmente porque la policlínica le quedaba muy lejos, y encima la joven a quien frecuentaba, y varios de sus conocidos lo extorsionaban y le habían dado varias palizas para sacarle su dinero.
Si no lo sacábamos de ahí, lo hubieran matado mucho antes», aseguró.
La aberrante escena
Próximo a la hora 10.00 del martes 20 de febrero, la denunciante recibió la comunicación de la Seccional 19ª, en la que le informaron que habían encontrado sin vida a su ex marido en el interior de su vivienda.
Al respecto dijo que «una vecina que no veía a Rodolfo hacía varios días se acercó a la ventana y lo vio tirado en el piso; de inmediato dio la alerta a la Policía. Cuando finalmente pude llegar a su casa, donde había varios móviles policiales y curiosos que estaban a la expectativa de lo que pasaba, un policía me dijo: «Señora no mire, la escena es dantesca». Pese a la advertencia, corrí mi vista hacia el cuerpo de Rodolfo y lo que vi fue espeluznante.
Estaba debajo de una mesa con el rostro totalmente desfigurado rodeado de un charco de sangre con varias moscas que merodeaban su cuerpo. Un funcionario policial me aseguró que su deceso, por el estado del cuerpo, se había producido hace tres días aproximadamente».
Luego de que trasladaran el cuerpo al Instituto Técnico Forense, y se le realizaran la autopsia que, según le informaron los especialistas a la señora no arrojó elementos que incriminaran al o a los responsables del hecho, días más tarde cuando regresó a la finca de su ex esposo, la denunciante constató que varias pertenencias ya no estaban más allí. «Un revólver calibre 32, los títulos de la casa, y otras objetos habían desaparecido de su casa. Cuando fui a hacer la denuncia a la Seccional 19ª, un agente me dijo: «Señora no tenemos nada que ver, todo eso se pudo haber extraviado», pero eso no es cierto», aseguró la señora. Siguiendo con su relato, agregó: «Incluso hace algunos años la joven que andaba con Rodolfo se había llevado el arma, y días más tarde se la había devuelto.
Por eso estoy segura de que ella tiene mucho que ver con el asesinato.
El día que apareció muerto faltaban 15 mil pesos que había cobrado días antes de su jubilación. Para mí, es un crimen por encargo, porque ella siempre aparecía por su casa cuando él cobraba su jubilación».
Para finalizar señaló que «hoy en día no se sabe nada de la muerte de mi ex marido, y encima de eso la Policía se robó de su casa el revólver y otras pertenencias que él tenía.
La verdad es que estoy indignada, pero no voy a parar hasta que se haga justicia por la muerte de Rodolfo», finalizó diciendo visiblemente conmocionada la denunciante. *
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