Está desaparecido hace cuatro meses el ingeniero agrónomo Máximo Cenoz
Cenoz, de 60 años, se «perdió de vista» en la zona de Las Toscas el 6 de noviembre de 2006, cuando se dirigía hacia al Río Rosario acompañado por su perro. Unas horas después, según los distintos testimonios recogidos por los investigadores, el can regresó solo y del ingeniero Cenoz no se volvió a tener ni la más mínima pista.
El paraje Las Toscas está situado en proximidades de la antigua destilería de whisky de Ancap, a sólo 2 kilómetros de la Villa La Paz (Colonia Piamontesa).
Una personalidad «difícil»
Quienes conocieron en mayor o menor grado a Cenoz coinciden en asegurar que el ingeniero agrónomo era «un hombre raro, difícil, de carácter huraño». Había ejercido su profesión en una estancia del paraje «El Saladero», atravesado por el Río Rosario. «Era muy trabajador, pero vivía aislado de los demás, no hablaba con nadie y la gente, por lo general, lo eludía», dijeron los informantes.
Cuando falleció su madre, Cenoz cayó en un pozo depresivo aún más profundo y aseguran los vecinos que «nunca pudo superar ese impacto». El único contacto que tenía con algunos pobladores de la zona era «cuando les llevaba leche de una vaca de su propiedad, que él mismo ordeñaba todos los días». «Era de muy pocas palabras, las mínimas para comunicarse con sus clientes», comentaron.
Todos lo buscan,
pero no aparece
Los investigadores, según pudo saber LA REPUBLICA, manejan como hipótesis más firme de lo sucedido la voluntad de autoeliminación de Cenoz. Se basan en comentarios aportados por pobladores de la zona, que recuerdan que el ingeniero agrónomo en los últimos tiempos había dicho reiteradas veces: «Cuando yo me vaya, no me van a encontrar».
«No le prestamos atención a esa frase que repetía, porque como era un hombre tan extraño, no nos asombraba que dijera cosas como esas», señalaron algunos vecinos a este corresponsal. La Policía y los Bomberos de la zona este del departamento de Colonia han rastrillado palmo a palmo la zona del hecho, pero el resultado es siempre el mismo: el ingeniero agrónomo Cenoz no aparece. Fuentes oficiales revelaron que «esta semana hubo una búsqueda con lancha, por el río, pero todo sigue igual». ¿Qué fue lo que ocurrió?, es la pregunta, por ahora sin respuesta, que se diluye en la hondura de los montes del Río Rosario. *
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