
Vecinos de la zona alertaron a la Jefatura de Policía. Funcionarios de la Seccional 3ª concurrieron al lugar. Con la puerta de acceso y los vidrios destrozados, el cajero estaba intacto, con el dinero en su interior.
Minutos más tarde, los expertos en explosivos del Ejército Nacional periciaron la zona y concluyeron que dos botellas con pólvora habían sido las causantes de la detonación. Restos de envases volaron a metros. Las causas reales del siniestro (si se intentó volar el cajero para robar el dinero, o si se trató de un atentado con fines desconocidos) serán esclarecidas por la Dirección Nacional de Información en Inteligencia. Los peritos militares estimaron que podría ser un intento de rapiña.
La explosión resonó varias cuadras a la redonda. Decenas de vecinos escucharon el estallido y alertaron de inmediato a las comisarías más cercanas, así como a la propia Jefatura de Policía de Montevideo.
El novedad de un estallido en el lugar fue radiado a la seccional 3ª a las 03.58 de la madrugada de ayer. La explosión se había registrado apenas unos minutos antes.
El alerta había sido difundido por la Mesa Central de Operaciones. Lo primero que confirmaron los policías de la Seccional 3ª es que estaba activada la alarma del cajero automático, tal como dijeron los vecinos. Después observaron que la puerta de vidrio del cajero estaba rota. A pocos metros constataron que había un artefacto explosivo. Revisión ocular mediante se registró la existencia de otro artefacto similar. Por último, un móvil de la brigada de Explosivos establecería que se utilizaron artefactos de fabricación casera con pólvora en el interior, concretamente dos botellas fueron usadas para perpetrar el atentado. *
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