Por una discusión sobre la sucesión de un terreno

Mató a su madre con un fierro

La información recabada por LA REPUBLICA indica que el joven ya admitió el hecho. Explicó que había discutido con su madre en la noche del lunes por la sucesión de un terreno que había sido propiedad de su padre.

Como no se pusieron de acuerdo la golpeó varias veces a su madre en la cabeza utilizando un pesado trozo de hierro, causándole la muerte.

El sangriento episodio había quedado al descubierto en horas del mediodía de ayer cuando los vecinos de Carmen Francisca Risso Pérez, viuda, de 61 años, advirtieron que ella no había abierto el kiosco que tiene instalado al frente de su casa.

Cuando se aproximaron a ver qué ocurría comprobaron que los candados estaban abiertos y fue así que empezaron a llamarla. Como no respondía los vecinos entraron a la casa y la encontraron muerta sobre su cama y con el cráneo destrozado a golpes.

De inmediato dieron aviso a la Seccional 21ª acudiendo una comisión encabezada por el titular de la repartición, el comisario Jorge Cor, quien al constatar la veracidad de la denuncia solicitó los servicios de la Policía Técnica e informó al juez en lo Penal de Turno y al médico forense.

Pesquisas

Sin modificar la escena del delito los uniformados de Colón realizaron una inspección ocular en el interior de la vivienda, notando un gran desorden. Lo que llamó la atención a los funcionarios fue que todos los candados de acceso a la casa y al comercio estaban abiertos, pero no violentados. Esto permitió iniciar las indagaciones sobre personas conocidas de la víctima.

De las primeras pesquisas cumplidas entre los vecinos pudo saberse que la última persona que vieron en la casa, cuando ella estaba cerrando el kiosco, había sido a su hijo, un joven de 18 años. Este muchacho no vivía con ella, sino con su concubina en una casa a dos cuadras de la de su madre.

Los funcionarios acudieron a la casa del hijo de la víctima, quien en un primer momento deslindó toda responsabilidad informando que cuando él se retiró dejó a su madre con vida. No obstante, ciertos detalles llamaron la atención de los agentes que profundizaron las actuaciones hasta que hallaron en su casa una mochila manchada con sangre. El útil fue enviado a Policía Técnica para determinar si la sangre pertenecía a la occisa.

Allí el muchacho empezó a manifestarse con contradicciones hasta que finalmente admitió que a la hora 20 del lunes había estado con su madre para tratar el tema de un terreno que su padre había dejado como herencia antes de fallecer. Según dijo andaba necesitado de dinero y pretendía vender el terreno para recibir su parte, a lo que se oponía su madre porque tenía pensado construir en ese terreno.

El crimen

La discusión se transformó en una pelea hasta que el joven sacó de la mochila un hierro que había llevado al encuentro con su madre, en un signo de premeditación.

La golpeó reiteradamente en la cabeza hasta dejarla exánime. Luego, según dijo, se retiró y fue hasta el río Santa Lucía donde tiró el hierro, guardando la mochila en su casa sin haber advertido que estaba manchada con la sangre de su madre.

Mientras se aguardan los informes complementarios de la Policía Técnica y se ordenó la búsqueda del trozo de hierro utilizado por el homicida, el magistrado dispuso que el matricida fuera conducido hoy a su despacho para tomarle declaraciones.

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