Aguardan informe sobre"copamiento" en Rivera
La Policía Técnica no reveló aún su informe relacionado con el sangriento segundo copamiento ocurrido el pasado 26 de diciembre en la residencia de la familia Pereira Regis en la calle Rodó y Pantaleón Quesada. El peritaje policial se cumplió sobre un gorro que se le cayó a uno de los asaltantes al saltar un muro para fugar y un pie de cabra (cortafierro de tamano grande) que habitualmente usan los delincuentes para cometer robos.
Como recordarán nuestros lectores, cuando serían las seis de la manana de ese día, se detuvo en las proximidades un automóvil del cual descendieron dos individuos y el restante permaneció en el rodado con el motor en marcha. Los peligrosos sujetos armados con sendos revólveres, al parecer con conocimiento de la casa, saltaron un muro alto sobre la calle Rodó, en cuya parte superior tiene rejas y botellas rotas y desde allí fueron directamente al dormitorio de la víctima, Almerinda Pereira a quien comenzaron a golpear al grito de: «Queremos el dinero y las joyas».
En una habitación contigua su sobrino, Ney Regis, esposo de la edila Bluette Pereira escuchó los gritos de su tía y comprendió que algo grave estaba ocurriendo. Extrajo su revólver y salió en su defensa. Uno de los delincuentes, hablando en portugués llegó a decir: «E a Policia», mientras que su companero apagó la luz del dormitorio, registrándose a partir de esos momentos un intenso tiroteo.
La duena de casa se dirigió a la puerta de calle sin ser vista por los delincuentes y salió al exterior por auxilio.
En el ínterin, Regis, ya sin proyectiles, se trabó en lucha con uno de los malvivientes, el de mayor estatura, mientras que el restante saltaba el muro para fugarse, pese a haber recibido un culatazo que lo dejó semidesmayado. Asimismo logran escapar en el automóvil que los aguardaba en la inmediaciones hacia Rivera Chico.
Una vecina que presenció la fuga, atemorizada y en plena crisis nerviosa, no se animó a solicitar el auxilio de la Policía.
Los atracadores, no quedan dudas, son de nacionalidad brasilena, uno alto y delgado de alrededor de 35 anos y el otro bajo y de contextura fuerte, huyeron sin llevarse nada. Posteriormente, Regis lograba reponerse de una herida de bala que había recibido en el tórax.
En resumen, fueron tres los copadores, uno que permaneció en el interior del automóvil siempre con el motor en marcha y los dos pistoleros que ingresaron a la finca. Según los analistas de las crónicas policiales, por las características de los desplazamientos, se nota que conocían la casa y evidentemente alguien «entregó» el copamiento.
Hay que recordar que es el segundo hecho de esta naturaleza.
El primero tuvo consecuencias trágicas y ocurrió en la residencia de la familia Machado en la calle Rivera 318, donde fue asesinado el dueno de casa y su esposa agredida. A los pocos días los responsables de esta acción fueron detenidos por la Policía.
Lesionada
Fue trasladada al Hospital Pereira Rossell Cecilia Margaret Duarte Rivera de 13 anos quien experimentó graves heridas al caerse de un equino. El hecho ocurrió en jurisdicción de la seccional 3a. La joven resultó con traumatismo encéfalo-craneano, pérdida de conocimiento y fractura de cráneo.
De acuerdo a las últimas informaciones su estado permanece incambiado.
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