El hallazgo del cadáver en Laguna del Sauce abrió nuevas hipótesis y derrumbó muchas versiones

Caso Natalia: Postergaron la "recreación de escena"

Tras los primeros resultados obtenidos de las pericias efectuadas al cadáver de la infortunada joven en el Instituto Técnico Forense (ITF) del Poder Judicial, han surgido nuevos elementos para los investigadores. Ya no sólo se maneja la posibilidad de un asesinato, sino también la de un hecho accidental o de otras características, como una muerte por paro cardiorrespiratorio a raíz de un gran susto o miedo incontenible (muerte por «inhibición»).

Ahora se aguardan con particular expectativa los resultados de los análisis anatomopatológicos practicados en los restos de la joven (masa muscular de una pierna, entre otras muestras) que establecerán con certeza las causas de su muerte, ya que esa información será clave. Fuentes confiables indicaron a este matutino que el avanzado estado de descomposición que presentaba el cuerpo ratifica que fue arrojado allí entre el 19 y el 20 de enero pasado, apenas había dejado de existir, lo que dificultó la extracción de algunas muestras.

 

¿Dónde y cómo murió?

Las líneas que sigue la investigación son varias. Ahora ya no sólo se maneja la posibilidad de que la joven haya sido asesinada, o haya dejado de existir casi inmediatamente después de haber subido a un vehículo en la salida de La Rinconada.

De acuerdo a lo sostenido desde un primer momento por La República del Este, en el sentido de que el o los ocupantes de ese vehículo eran conocidos de Natalia Valeria, se maneja la posibilidad de que puedan haberse dirigido hacia Punta del Este o hacia alguna zona cercana «a tomar algo», «a dar una vuelta», y que, de retorno a Piriápolis «eso que tomó» Natalia, o «algo que le dieron», precipitó los hechos. Cabe reiterar que los primeros peritajes descartaron que haya habido violencia física y sexual, por lo cual se presume que, en todo caso, lo que pudo haber existido es algún intento de acoso al que la joven pudiera haberse negado; o que por el contrario, por lo que pueda haber consumido o le hayan dado, hubiera sufrido un quebranto de salud imprevisto que la llevó a la muerte.

En este hipotético plano es que puede justificarse el hallazgo del cuerpo en esa zona boscosa de Laguna del Sauce, ya que quien o quienes estaban con ella pueden haber optado por internarse unas cuadras por la calle Laguna del Sauce, y luego, en un lugar relativamente tranquilo, detener el vehículo para arrojar el cadáver unos 50 metros monte adentro, intentando incluso prender fuego restos vegetales del entorno para intentar desatar un siniestro que borrara toda prueba.

Siguiendo la misma teoría es que puede comprenderse la aparición de varios efectos de la joven en la Ruta 73, que desemboca en Camino Los Arrayanes. Al dejar el cuerpo de Natalia en la zona de Laguna del Sauce, es probable que varias de sus cosas hayan quedado en el vehículo, por lo cual, al retornar hacia Piriápolis y «doblar» hacia la derecha desde Camino Los Arrayanes en la Ruta 73, fueran tirados por la ventanilla del acompañante. En el mismo sentido puede justificarse por qué una camperita blanca de Natalia estaba prolijamente doblada dentro de su cartera ­fue de los primeros efectos que apareció­ y por qué una sandalia fue encontrada en ese mismo lugar y la otra calzada cuando fue encontrado el cadáver. Es evidente que una de las sandalias «se enganchó» cuando el cuerpo fue retirado del vehículo en la zona de Laguna del Sauce, y que ella misma se había quitado antes la camperita, tal vez por calor.

¿Por qué no aparece su teléfono celular? Seguramente se deshicieron rápidamente de un elemento que podría contener muchísima información y aportar valiosas pruebas.

A esta altura, se estima que en el hecho participaron dos personas, las dos personas que habrían salido con Natalia desde la vereda de la Rambla de los Ingleses, en Punta Fría aquel 19 de enero antes del amanecer. *

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