Una triste y confusa historia que no termina
Esta triste historia comenzó hace hoy exactamente 23 días. Poco después de la hora 5.00 del viernes 19 de enero, Valeria Natalia Martínez Bengoa, una joven de 19 años, desaparecía misteriosamente al salir del boliche nocturno La Rinconada, ubicado sobre la Rambla de Punta Fría en el balneario de Piriápolis.
La joven había concurrido al lugar sobre la hora 1.00 de esa jornada, junto a tres amigas. Según múltiples testimonios, Natalia no había bebido alcohol, se encontraba en perfectas condiciones, no había discutido con nadie y tampoco había comentado a sus amigas sobre la posibilidad de retirarse con alguien que no fueran ellas.
A la salida, Natalia se quedó unos pocos metros detrás de sus amigas, despidiéndose del portero de La Rinconada, que la conoce.
Sus amigas bajaron la escalera y fueron a buscar el coche, pero Natalia no apareció. En cuestión de minutos volvieron sobre sus pasos a buscarla y comenzaron a preguntar por ella, pero no estaba, por lo que fueron incluso a otro centro nocturno cercano por si estaba allí, sin resultados positivos. En primera instancia se dijo que nadie que la conociera la vio irse sola o con alguien. Era como si la tierra se la hubiera tragado en dos minutos y en un espacio de no más de 20 x 20 metros. Desde allí a estos días, la historia es conocida. Las investigaciones se centraron en un hombre de Canelones, propietario de varios comercios, uno de ellos una librería en plena Rambla de los Argentinos en Piriápolis; dueño además de un moderno BMW 325 que fue secuestrado por orden judicial y llevado a dependencias policiales. El hombre, de 33 años, habría sido visto esa noche en proximidades de La Rinconada e insisten en que conoce a Natalia o a su hermana Claudia. Con ese panorama se encontraba trabajando en principio la Policía de Maldonado, en tanto la máxima jerarquía de Búsqueda de Personas del Ministerio del Interior, el comisario sicólogo Robert Parrado, comenzaba a trabajar en el entorno familiar y con los amigos de la joven. En tanto, se esperaban ansiosamente los resultados de los estudios que realizaba la Dirección Nacional de Policía Técnica a un cabello encontrado en el interior del BMW. Asimismo se descartaba a esa altura que se tratara de un secuestro extorsivo.
Llegaron los resultados del examen de ADN efectuado a varios cabellos encontrados en el automóvil secuestrado en primera instancia, pero poco o nada se dijo oficialmente sobre ellos, aunque se supo que no pertenecerían a Natalia. *
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