Señora denuncia nuevamente a LA REPUBLICA el acoso que padece desde hace 30 años

"Pese a la nota de LA REPUBLICA y a las denuncias, este demente sigue destruyendo todo mi jardín"

La víctima, una señora de 55 años que prefirió preservar su identidad, cansada de realizar un sinfín de denuncias a la Seccional 21ª y no recibir respuesta alguna, decidió nuevamente contar su cruda historia a este matutino. La denunciante dijo que su calvario se remonta tres décadas atrás, cuando contrató los servicios de un individuo para realizar diversos tipos de tareas en su vivienda, entre ellas la instalación de un bidé. «Luego de notar el faltante de varias cajas de baldosas de porcelana y al ver que no cumplía en forma adecuada con su trabajo, decidí despedirlo», cuenta la denunciante.

Pero de ahí en más «este sujeto me ha hecho la vida imposible, ingresa desde hace 30 años, los 365 días del año, a mi jardín, le echa ácido a mis árboles frutales, y me ha matado a varios animales». La casa quinta de la denunciante está ubicada en la calles Albéniz y Confederada, en pleno barrio Conciliación. Tiene dos casas al frente y dos edificaciones al fondo, y entre medio un jardín de grandes dimensiones. En el fondo tiene un galpón con unos 50 gansos y patos. Además, cuenta que tiene una gran cantidad de árboles frutales, rosales, jazmines y parrales. «De a poquito, en estos 30 años, me ha destruido todos mis árboles y plantas con ácido. Hoy mi jardín esta completamente carbonizado, da lastima de verlo».

Desde que salió publicada la nota en LA REPUBLICA el panorama permanece incambiado. Aseguró estar cansada de realizar denuncias en la Seccional 21ª, y que la situación sigue sin modificarse. «Ya no sé qué más hacer con este sinvergüenza. Tenía varios animales y todos me los ha matado.

Me asesinó con ácido a 5 perros, uno por uno los fue eliminando el desgraciado. Hace poco tenía un gato, y en una noche desapareció, y al otro día lo vi colgado en los parrales carbonizado por el ácido que le vierte a todo lo que se encuentre en mi jardín. No hace distinción alguna», aseguró.

La señora recuerda que hace un tiempo tenía una gansa europea, apodada Jazmina, que una mañana apareció con la cabeza hecha añicos. Al respecto señaló: «El maníaco le tiró un adoquín en la cabeza. Pobre mi Jazmina, tanto que la quería», relató la denunciante al borde de las lágrimas.

 

El accionar de «el loco del ácido»

La desesperada señora señaló que siempre ingresa en altas horas de la noche por los fondos de su propiedad vestido todo de negro.

Aseguró que lleva un portafolio, donde tiene todo «su arsenal» con distintos tipos de ácidos. Gracias a su rapidez y al severo daño que ocasionan sus «preciados» líquidos, «me ha destruido todo mi jardín que con tanto amor lo cuido.

Me ha matado perros, gatos y aves, sólo le queda asesinarme a mí», dijo la mujer. Siguiendo con su relato, explicó que «todo el mundo lo conoce en el barrio. Es una persona de contextura grande, más bien gordo, tiene alrededor de 65 años y se le conoce en la zona como «el bebe».

La verdad que el apodo es inentendible, es pura maldad: «Es el demonio en persona». Aseguró que el oscuro individuo vive a unas siete cuadras de su casa, en Juramento casi camino General Máximo Santos, y que sólo su casa es elegida por «el loco del ácido», como así lo llama.

Afirmó que pese a realizar varias denuncias en la Seccional 21ª del barrio Colón, «nunca me dieron la atención que merece el caso».

Agregó que «luego de cansarme en denunciar el hecho en la 21ª, intenté dialogar con el jefe de Policía de Montevideo y nunca me recibió. En una de las tantas visitas, me derivaron con el jefe de Inspección General de la División de Seguridad. Me recibió, me escuchó y me dijo: ‘Vaya tranquila que ya se va a solucionar’, y hasta ahora no ha cambiado nada». Creo que la única solución es que algún día este demente me mate a mí, para que la Policía de este país haga algo». Pese a que aseguró verlo varias noches merodeando el fondo de su vivienda, nunca la agredió físicamente.

En una oportunidad señaló que sintió sus pasos y vio su robusta y oscura figura a través de su ventana, pero pese a salir corriendo rápidamente para agarrarlo, «como es muy rápido, pese a su estado físico, el muy cobarde salió disparando. Pero en otra oportunidad lo encontré destruyendo uno de los árboles frutales con ácido, lo llegué a alcanzar y le apliqué varios puñetazos en su rostro. Pero de todas maneras, salió disparando».

También aseguró que fue a Derechos Humanos del Palacio Legislativo para ver si alguien se interesaba por su situación. «Esto es de libro récord de los Guinness, una persona que está mal de la cabeza, hizo lo que quiso con mi hogar en los últimos 30 años. Es algo poco creíble que sucede en un país civilizado. Y no tengo defensa alguna». Para finalizar ruega a las autoridades nacionales que escuchen y hagan algo por su situación. «Pese a que ya ha salido la nota en LA REPUBLICA, nadie se ha preocupado realmente por mi situación».

«Quizás haciéndose público nuevamente el calvario que vivo desde hace 30 años, la situación cambie. Que esta nueva nota la lean los jueces, policías, y políticos de este país para que alguien haga algo. Porque yo, ya no sé más qué hacer», finalizó diciendo la denunciante. *

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