La Justicia le puso un cerrojo al caso y no hay información sobre las actuaciones que se realizan

Hallaron restos óseos en Playa Grande pero se ignora si son humanos

Versiones indicaron que los restos fueron encontrados frente a la discoteca Vértigo, priopiedad del comerciante que tiene la concesión del restopub La Rinconada, último lugar donde Natalia habría sido vista por sus amigas. Los huesos fueron encontrados entre las 19:30 y las 20 horas por una vecina que avisó a la policía. El plantel de perros rastreó la zona durante toda la noche.

 

Caso con cerrojo

Mientras la búsqueda de Natalia Martínez, desaparecida el pasado 19 de enero en Piriápolis, continúa en varios frentes, la Justicia ha puesto cerrojo al caso y ni siquiera ha dado a conocer los resultados del ADN practicados a varios cabellos encontrados dentro del automóvil BMW del librero del balneario, quien fue la última persona que estuvo con la joven aquella madrugada. La jueza a cargo del caso desde la semana pasada, la doctora María del Carmen Stombellini, no ha revelado los resultados obtenidos en la pruebas de ADN realizadas en los laboratorios de la Dirección Nacional de Policía Técnica, situación que genera cierta preocupación, no solo en el entorno familiar de Natalia Martínez, sino en el del librero de Piriápolis que, parece ser el punto bisagra en todo el caso.

Tampoco se sabe a esta altura si algunos de los varios efectos encontrados a la vera de un camino vecinal próximo a Piriápolis, entre 3 y 5 días después de la desaparición, hayan aportado alguna huella o alguna prueba para avanzar hacia determinada dirección en las investigaciones. Cabe recordar que uno de los últimos hallazgos, fue el de una toalla o servilleta de papel que contendría algunos trozos de cabello.

Como se consignara el pasado sábado, es probable que ninguno de esos trozos de cabello analizados pertenezcan a la joven, pero independientemente, trascendió ayer que su familia solicitaría a un abogado que se presente ante la jueza actuante para terminar con la incertidumbre y acceder a los resultados. Por su parte, la defensa del librero de Piriápolis haría exactamente lo mismo en estos días, ya que esas pruebas fueron obtenidas dentro del vehículo particular de su defendido.

 

La búsqueda sigue

La búsqueda de Natalia y fundamentalmente de más efectos suyos ha continuado, aunque no con la intensidad de los primeros días. Nuevamente fue revisado minuciosamente un tajamar artificial situado en un campo lindero a la Ruta 73, a pocos kilómetros del sitio donde durante los primeros días posteriores a la desaparición, aparecieron una cartera con la remera beige de Natalia, el cordón de su teléfono celular, algunos documentos y maquillaje, además de una sandalia.

Los padres de Natalia en tanto, han seguido la búsqueda en distintos puntos cercanos a Piriápolis, fundamentalmente en la zona de San Francisco, Punta Colorada y Punta Negra, balnearios con zonas aún muy agrestes y, en algunos casos, de difícil acceso.

Paralelamente sigue el trabajo de varios mentalistas que insisten en percibir vibraciones o visiones que conducirían a Natalia; pero la realidad indica que por el momento todas las pistas aportadas no han llevado a su ubicación, ni viva ni muerta. En la órbita policial en tanto, y más allá del compromiso establecido con la Justicia de no brindar más información pormenorizada sobre las investigaciones, hay optimismo en que el caso se va a poder aclarar. *

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