Crímenes impunes: en Mercedes piden intervención de la Corte y los ministerios de Interior y Educación
En un comunicado público la Agrupación de Familiares de víctimas de la Violencia, que desde hace meses viene reclamando verdad y justicia por estos casos, criticó duramente el accionar policial y judicial en torno al triple crimen de la familia Gutiérrez Aguirre, a siete meses del dramático hecho.
Enumerando los hechos de violencia ocurridos en 2006, la Agrupación de Familiares recuerda que por el triple crimen de la familia Gutiérrez Aguirre «se encuentra procesado el Sr. Mauro Gadea, sindicado como autor en solitario de los mismos».
Acotando: «clara es nuestra posición al respecto. No creemos que dicha persona sea el autor en solitario de los crímenes. Existen, a nuestro entender, demasiadas evidencias que nos permiten suponer que hay otras personas involucradas en los hechos. Pensamos que el estado de conmoción pública generado por los mismos fue el motivo clave del apresuramiento de la Justicia y de la Policía, que no verificaron los dichos del imputado antes de decretar su procesamiento. Pensamos que la no realización de la reconstrucción del mismo y el desconocimiento de la escena del crimen por parte de la magistrado actuante, fueron razones importantísimas en dicho apresuramiento. Durante la detención de Gadea hasta su procesamiento, transcurrieron muy pocas horas, cuando en realidad, hacía más de un mes que se estaba trabajando y realizando distintos procedimientos en toda la ciudad, basados en otra hipótesis de trabajo. Esta línea de investigación fue abandonada abruptamente por el hecho de la detención de Gadea sin siquiera estudiar la posibilidad de conexiones entre ambas hipótesis investigadas. Posteriormente, Gadea realiza en un medio de prensa local declaraciones donde afirma su desvinculación parcial de los hechos y su inocencia como autor material de los mismos. Creemos que ese solo conocimiento merecía un nuevo llamado del imputado por parte de la Justicia, máxime si además Gadea inculpa en los mismos a personas previamente investigadas por los crímenes. Luego, nos enteramos de que las armas presuntamente utilizadas en los crímenes no fueron adquiridas en Montevideo, como en principio declaró Gadea. Nos preguntamos: ¿Nadie piensa investigar cómo llegaron esas armas hasta el acusado? Porque todo hace pensar que el mismo no actuó en solitario».
Agregando más adelante: «Pero analicemos el caso Schmidt. Misterio total. Seis meses y ninguna idea de lo ocurrido. Nos preguntamos: ¿Se está trabajando en el caso, o será otro más para la larga lista de los olvidados?». Por ello, la Agrupación de Familiares pidió «la inmediata intervención de la Suprema Corte de Justicia, del Ministerio del Interior y del Ministerio de Educación y Cultura».
Como se recordará, el pasado año la ciudad de Mercedes se vio sacudida por estos dos casos de inusitada violencia. En el primero de ellos, ocurrido el 3 de julio de 2006, tres personas murieron de un disparo en la nuca: Luis Gutiérrez, Gladis Aguirre y la hija de ambos, Marisel Gutiérrez. El segundo ocurrió apenas un mes después, cuando un hombre, Luis Schimdt, fue asesinado de cinco balazos en la cabeza mientras se encontraba sentado bajo el alero de su casa, en un hecho que desde el principio estuvo rodeado de hermetismo. Hasta el momento se desconocen los motivos de tan brutal asesinato y si se tiene algún indicio cierto como para dar con los autores.
Las movilizaciones populares en torno a estos casos repercutieron de tal modo que llegaron hasta el propio Ministerio del Interior, donde, tras una reunión de estos vecinos mercedarios con el ministro Díaz, surgió el compromiso de revisar toda la investigación para no descartar ninguna posibilidad y llegar a los motivos reales de estos dos brutales asesinatos. A varios meses de ocurrido ese hecho, y de que un equipo especial de investigadores mandatados por el propio ministro Díaz comenzara la revisión del caso, la situación quedó en el mismo punto en el cual estaba: Mauro Gadea procesado por el triple crimen, y aunque si bien en primera instancia se inculpó, después se desdijo pero ya nadie le creyó; y un silencio absoluto en torno a la muerte de Luis Schmidt. Dos hechos que marcaron a fuego a la sociedad mercedaria con interrogantes que aún perduran. *
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