La madre de uno de ellos dijo estar consternada y hoy se presenta en el Ministerio del Interior

Denuncian a "patovicas" y policías por paliza a jóvenes a la salida de un baile

Una señora de 54 años dijo sentirse consternada por la brutalidad con que trataron a su hijo, a un sobrino y a un amigo, los guardias privados de la discoteca "7 Lunas" y policías de la Seccional 2ª "que los apalearon hasta cansarse". La mujer adelantó a LA REPUBLICA que hoy radicará una denuncia escrita en el Ministerio del Interior.

Miércoles 27 de diciembre de 2006 | 3:12
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail
Nuevamente los gigantescos y pocas veces lúcidos patovicas aprovecharon sus cuerpos para imponer respeto a base de violencia. Lo peor es que esta vez contaron con la complicidad de policías.

Mireya Fernández Lenzina vive en el barrio Jardines del Hipódromo, en una finca casi pegada al Estadio de Danubio. La señora contó a LA REPUBLICA que su hijo de 22 años decidió salir a bailar, junto a su primo Johnatan, de 20, y un amigo de ambos, de 26 años.

“Son muchachos respetuosos, que saben divertirse sin molestar a nadie, por eso me quedé tranquila. Pero al otro día me enfrenté con una situación inconcebible cuando tuve que ir a buscar a los muchachos a la Seccional 2ª, de la calle Zelmar Michelini”, relató la mujer.

Agregó que allí se enteró de que al hijo y al sobrino los habían llevado al Hospital Maciel, donde el médico de guardia comprobó que ambos presentaban múltiples hematomas.

De acuerdo con el relato de la señora, cuando los tres jóvenes se encontraban en el interior de la discoteca, se le acercó un guardia privado a Johnatan y lo tomó de los pelos, para luego comenzar a golpearlo. Fue entonces que su hijo salió en defensa del primo.

“A partir de allí fue tremendo, porque aparecieron otros patovicas que los sacaron a empujones y a golpes a los tres. Pero lo peor pasó en la calle, cuando policías de la Seccional 2ª sacaron sus palos y comenzaron a golpearlos como si fueran animales”, narró.

Agregó: “Fue horrible, varios testigos vieron cómo los policías y los guardias los tiraban al piso y les pisaban la cabeza. A Johnatan lo desmayaron de un palazo y los policías se reían y le decían que no se hiciera el vivo, porque la cosa iba a ser peor”.

Fernández Lenzina manifestó que se siente consternada porque estas cosas no pueden pasar en un país que se dice democrático. La Policía no puede actuar con semejante brutalidad y tampoco los guardias privados, que tengo entendido también deben estar controlados por el Ministerio del Interior. Es por ello que hoy sin falta voy a presentar una denuncia escrita para que se terminen estos atropellos. *

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Lunes 13 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Despejado, 25 °C