Buscan a "Pablo", intermediario entre adolescentes y "clientes"

Rivera está sacudida: prostituían a menores internados en el INAU

La realidad de las dependencias del Instituto de la Niñez y Adolescencia del Uruguay en Rivera es dramática a pesar del esfuerzo de personal de Dirección y de la mayoría de sus funcionarios. En algunos casos han optado por dejar pasar el tiempo, permitiendo que algunos menores se adueñaran de la situación, saliendo y entrando del mismo cuando les da la gana y esa es la realidad por ejemplo del Hogar de Varones. Pero hubo un caso que salió a luz en el Hogar Infantil y que realmente genera una extraña sensación de bronca en los funcionarios que allí trabajan por lo que consideran una maniobra sensacionalista orquestada desde la interna del sindicato del departamento. Es el de Carlitos, un menor de 7 años, con síntomas de autismo, aunque su enfermedad no ha sido debidamente diagnosticada y que en oportunidades no controla sus necesidades fisiológicas y que prácticamente ha transcurrido su vida dentro de la Institución. La tarea de los funcionarios, que han trabajado intensamente por la recuperación del niño, acompañándolo en los diferentes tratamientos, como por ejemplo la equinoterapia en el Regimiento de Caballería Nº 3, ha mejorado su calidad de vida. La «jaula» denunciada por el sindicalista no es ni más ni menos que un corral como el que habitualmente se usa para mantener a un niño imposibilitado para caminar, por graves problemas de motricidad.

El Hogar Rural de Varones se encuentra en las afueras de la ciudad, en el kilómetro 1.500 de la ruta al aeropuerto (H. Gutiérrez Ruiz) y allí la realidad es diferente. Los jóvenes internos en algunos casos escapan al contralor de los funcionarios aprovechando las características del lugar, Empero, meses atrás fue denunciado un caso puntual con ribetes muy delicados. Se trata de un joven que, al parecer, vive de la prostitución, afirmándose que no es el único caso. De acuerdo a lo denunciado, por las noches se hace presente en el Hogar su pareja, de nombre Pablo, quien se retira con el joven y luego de pasar la noche juntos, lo devuelve al Instituto. De acuerdo con la información recabada, Pablo sería además el encargado de vender los servicios sexuales de los menores. La situación, que fue denunciada en febrero por el funcionario a las autoridades del INAU, tomó estado público en el programa Zona Urbana, generando la actuación de oficio de la Justicia. Desde el día jueves, han desfilado ante el juez en lo penal de 1er. turno Federico Alvarez Petraglia desde el director de INAU en Rivera, Edilberto Capote, el propio joven «Maxi», otro menor conocido por el alias de «Junior» hasta funcionarios del organismo, en tanto que «Pablo» se encuentra prófugo. De acuerdo a datos extraoficiales, los menores habrían reconocido la participación de Pablo como intermediario y hasta habrían brindado nombres de sus «clientes» habituales, denunciando además haber tenido sexo con algún funcionario del organismo. El magistrado ha solicitado la documentación correspondiente, para evaluar el grado de responsabilidad por omisión de las autoridades, siendo intención del mismo además indagar si la Policía tenía o no conocimiento de la situación. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje