Hace tres meses que espera que le devuelvan el vehículo que se pudre frente a Jefatura

El hombre y su camioneta o cuando la justicia tarda tanto que no llega

«El viernes 1º de setiembre se me comunicó de la aparición del vehículo y que debía dirigirme a la Jefatura de Montevideo, a la División de Orden Público, que habían recuperado el mismo. Ese mismo día fui a la Jefatura y comprobé que era mi vehículo. La Policía me dijo que en la camioneta viajaban tres individuos, uno de los cuales fugó, que estaban vinculados a la droga. Incluso encontraron pasta base y marihuana en la camioneta. Se me citó a declarar el día sábado 2/9 al Juzgado Penal de 2º Turno a la hora 9.00.

Allí se me informa que en el correr de la tarde me comunique con Orden Público por la entrega de la camioneta.

Ni el sábado, ni el domingo, ni el lunes tuve respuesta de la resolución judicial. El martes me dirijo a Jefatura y se me informa que el juez resolvió se reclamara el vehículo en la sede, para lo cual tenía que contratar un abogado para recuperar algo que era mío. Esa fue mi primera desilusión.

Como el vehículo estaba asegurado por el BSE, me dirijo a la agencia de Las Piedras para consultar por lo que me había sucedido y se me asigna un abogado. Entonces se hace el escrito correspondiente solicitando al juez la entrega del vehículo con las copias de los títulos de propiedad del mismo.

Durante los primeros 15 días de enviado el documento ha sido imposible recabar datos, ya que el secreto presumarial no permite dar información, en este caso a mi abogado, ya que no es el abogado de la defensa, sino el de una víctima.

Ahí comienza mi preocupación. Pues pasado un mes el vehículo seguía a la intemperie y sin noticias de la entrega. Se entregó un segundo escrito comprobando la utilización del vehículo como herramienta de trabajo. Otra vez los papeleos y gastos de certificados notariales, etc.

Hoy es 16 de noviembre y van a cumplirse 3 meses. El vehículo sigue retenido por la Justicia y yo me pregunto ¿con qué motivo? Allí está tirado el vehículo a la vista de quien quiera comprobarlo en Carlos Quijano y San José.

Nadie me ha ayudado con este tema. La Justicia de mi país me ha privado de un bien que yo adquirí en buena ley, que me ha costado mucho trabajo conseguir y que la delincuencia en principio me ha hurtado y la Justicia en segundo término me ha impedido recuperar. ‘El juez aún no ha resuelto’, me dicen.

Por su lado, el BSE me ha asignado un abogado, quien si bien no dudo de su trabajo, no ha conseguido resultados. Puede pasar un año y yo seguiré sin derecho de reclamarle al BSE (porque alegan que es un problema de la Justicia) y tampoco puedo reclamarle a la Justicia porque lo están resolviendo (según dicen), mientras tanto sigo privado de mi herramienta de trabajo, viendo como día a día se pudre en la esquina de Carlos Quijano y San José.

Para aumentar mi desgracia se aproxima la Feria Judicial.

Creo que deben entender mi bronca y mi repudio a todo esto, más aun cuando recuerdo el sacrificio que me ha costado cada cosa que he intentado lograr humildemente y con trabajo, pagando mis cuentas, pagando mis obligaciones, manteniendo todo en regla. ¿Para que? Es así que mi país me protege», concluye Mallada. *

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