Ayer lo procesaron por "autoevasión"
Mientras tanto, el juez letrado en lo penal de 17o Turno dispuso el procesamiento de Guillén Bustamante bajo el cargo de «autoevasión», quedando pendiente de esclarecimiento sus actividades en la superbanda, los golpes cometidos tras su fuga y las causas del tiroteo en El Pinar.
Es importante saber todo lo que hizo este delincuente antes del 28 de noviembre del ano pasado, oportunidad en que fue capturado tras mantener un tiroteo con la Policía en Villa García. Se trata de indagar también todo lo que hizo este peligroso individuo, calificado como uno de los jefes de la «superbanda» (por lo menos del área operativa) después de concretar su extrana fuga de la Cárcel Central el pasado 19 de diciembre, en vísperas de ser conducido al Juzgado.
Parece que nadie quiere que este hombre abra la boca ante un juez y por tal motivo le facilitaron el escape de la Cárcel Central. También existen unos que quieren eliminarlo y otros que pretenden rescatarlo, por lo que su vida pende de un hilo y no precisamente por la bala 9 milímetros que le puso en el estómago el dueno de la whiskería de El Pinar en la madrugada del sábado.
Por estos motivos, no del todo aclarados, el jefe de Policía de Montevideo ha dispuesto una rigurosa y severa custodia del delincuente herido, ahora internado en el Saint Bois.
Como se recordará la espectacular y misteriosa fuga de Guillén el 19 de diciembre, durante la hora de visita de la Cárcel Central, causó conmoción y puso en duda el sistema de seguridad de ese establecimiento situado dentro mismo de la Jefatura de Policía de Montevideo.
Es la cárcel más segura del país, lo que se confirma por el hecho de que los únicos 4 reos que lograron evadirse de esa prisión céntrica, lo hicieron mediante la ayuda de guardias.
Guillén Bustamante, contrariamente a lo que se dijo, no salió vistiendo ropas policiales, sino que se desplazó dentro de la cárcel llevando colgado del brazo un uniforme policial simulando estar cumpliendo una tarea interna. En un momento dado abandonó el uniforme y pudo salir confundido entre la visita, pero alguien le fue abriendo las puertas internas y le proporcionó el uniforme para que su escenografía.
Así se fue el «Cotorra Loca» junto con Daniel Martínez, el «Brasilero», de 28 anos, un ladero de poca monta.
Tras la fuga, el delincuente rearmó su grupo y pasó a la «acción directa» concretando varios atracos para reunir los fondos que le permitirían mantener su liderazgo.
Cuando acababa de asaltar una fábrica de colchones en el camino Mendoza, el maleante acribilló a balazos a cuatro policías de la Seccional 17a que salían de la comisaría para intentar detener el auto en el que escapaban los delincuentes. Por fortuna, ninguno de los agentes resultó herido y pese a la persecución que se organizó, el delincuente escapó igualmente.
Zona rural
Se sabe que el delincuente tenía su territorio en la zona rural limítrofe entre Canelones y Montevideo, escondiéndose en distintos lugares a ambos lados de cada departamento. Se informó que una parte del botín logrado en uno de sus últimos golpes, lo entregó para financiar «negocios legales» como forma de «lavar el dinero» y así empezó a operar financiando locales nocturnos en Canelones.
Tal cual lo informó LA REPUBLICA el pistolero estuvo vinculado a una poderosa banda de asaltantes que a mediados del ano pasado intentó apoderarse de una remesa de dinero enviada desde Rivera a Montevideo en una avioneta. El golpe se llevó a cabo en el aeropuerto de Rivera pero fue frustrado por la rápida intervención policial. No obstante el «Cotorra Loca» logró escapar y se refugió en sus escondites rurales de Canelones.
Luego de su última fuga de la Cárcel Central, el delincuente tuvo que realizar golpes desesperados por la necesidad de obtener dinero en efectivo y de esa forma recomponer su equipo de delincuentes.
Se sabe que el jueves pasado, Guillén llegó con un grupo de amigos a una conocida parrillada de Pando para encontrarse con el cantinero de la whiskería «Casablanca» ubicada en la Rambla Costanera y Avenida Central en El Pinar. Por un «ajuste de cuentas» en torno al dinero que el «Cotorra Loca» le había adelantado al cantinero, se produjo allí un serio incidente que se convirtió en una verdadera batalla campal.
En la oportunidad, Guillén y sus amigos se retiraron, no sin antes amenazar de muerte al cantinero de 43 anos.
La venganza se consumó a las 2 y 30 de la madrugada del sábado, cuando el delincuente evadido tomó por asalto la whiskería «Casablanca» disparando contra el propietario con una metralleta Z-63. En la ocasión, el cantinero resultó herido en la cabeza, pero pudo empunar igualmente su arma de calibre 9 milímetros que tenía al alcance de su mano, con la que disparó contra el «Cotorra Loca» a quien hirió en el abdomen. Aprovechando la confusión, los amigos de Guillén lo sacaron a rastras y lo trasladaron en un taxi, dejándolo frente a la puerta de emergencias del Hospital Pasteur, donde fue intervenido quirúrgicamente y luego fue trasladado al Hospital Saint Bois bajo fuerte custodia.
Ahora, el juez de la Costa deberá intervenir en el caso para establecer realmente qué fue lo que sucedió en El Pinar y cuáles fueron las causas del tiroteo.
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