"Nos somos detectives ni usamos cámaras, hacemos un cara a cara con el indagado"
«La tarea de un siquiatra forense consiste en estar al servicio del Poder Judicial para realizar pericias siquiátricas a las personas que el juez solicite, ya sea por pedido propio del juez, del fiscal, a pedido del abogado defensor, o de la propia familia del involucrado. Los siquiatras forenses realizamos dos tipos de pericias: las pericias en materia penal y pericias en materia civil. Las pericias penales se puede decir que son a grandes rasgos las más frecuentes, y buscan determinar si el periciado, o sea el interrogado, basándonos en el artículo 30 del Código Penal, actuó con o sin consciencia y voluntad en un delito determinado, lo que se le conoce en términos jurídicos como un individuo imputable o inimputable. Se busca en las pericias determinar un diagnóstico, dentro de los delitos penales, como son los casos de hurtos, rapiñas, homicidios, delitos sexuales, casos de violencia doméstica, entre otros tantos delitos. En los últimos tiempos habían aumentado los pedidos por pericias de casos de violencia doméstica, y casos de personas que cometieron delitos bajo el efecto de estupefacientes. Pero ahora están en baja los pedidos de pericias de violencia doméstica, ya que se crearon juzgados especiales para estos delitos», señaló la siquiatra forense.
Agregó: «La pericia es un interrogatorio siquiátrico cara a cara con el involucrado, donde se le interroga sobre síntomas, antecedentes patológicos (enfermedades), antecedentes siquiátricos, actividad laboral, relación familiar, relación con otras personas, entre muchos temas más. Se trata de averiguar todo lo que se pueda de la vida del entrevistado. Se estudian y se observan minuciosamente los gestos, y todos los detalles posibles y se escribe absolutamente todo. De las pericias surge si tiene o no patologías el individuo interrogado. Si tenemos dudas, se pueden pedir estudios auxiliares sicológicos, los cuales son realizados por otros técnicos del Instituto Técnico Forense. Luego de finalizadas las pericias, y determinado el diagnóstico del periciado, se le entrega un informe siquiátrico escrito al juez. No somos detectives, nosotros buscamos determinar diagnósticos. Por lo general las pericias se le realizan a los infractores, pero existen casos muy comunes, por poner un ejemplo, de personas que denuncian acosos de vecinos, cómo pueden ser robos, destrozos de su propiedad, violencia verbal, y en esos casos se trata de determinar si esa persona está bien síquicamente o está delirando. En estos casos seguimos y estudiamos los informes realizados por los asistentes sociales, que van a los domicilios de la víctimas y analizan la situación del denunciante».
Mecanismo de las pericias
«El interrogatorio varía según el tipo de delito y el mismo se realiza en el Instituto Técnico Forense, ubicado en la calle Bartolomé Mitre y Buenos Aires, en el primer piso en la oficina de pericias siquiátricas. El entrevistado ingresa solo y sin ninguna medida de seguridad al contrario de como se cree vulgarmente. Incluso nosotros pedimos que se les saquen las esposas, en el caso de individuos que vengan esposados. Solamente existe custodia policial en la puerta del cuarto interrogatorio. El periciado ingresa solo y se le interroga cara a cara. No existen cámaras, ni grabadores, como suceden en las películas, es un cuarto común y corriente. Y por lo general en los demás países se trabaja de manera similar. Se busca que la persona se sienta lo más cómoda posible para que la entrevista de sus frutos. No hay un tiempo, ni número de pericias determinadas, todo depende del periciado y del tipo de caso. Hay algunos casos que son menos claros que otros, pero son los menos. Y en estos se requiere un caso de junta, que es cuando dos o más siquiatras forenses analizan y estudian un caso donde no quedo muy claro el diagnóstico, o se requiere de la junta cuando el cuadro del paciente cambió, o en casos muy vistos y de difícil diagnóstico». anotó la forense.
La profesional explicó que: «La pericia es similar a una entrevista siquiátrica, pero nada tiene que ver con un tratamiento siquiátrico, son dos técnicas diferentes, ya que la terapia es una técnica de tratamiento prolongado donde se trabaja de otra manera, y no se le realiza un interrogatorio directo al paciente como sí se lo hace en las pericias. Si se determina que el periciado es inimputable se lo comunicamos al juez, y si son personas de bajos recursos son internados en el Hospital Vilardebó. Si están en una mejor posición económica, van a sanatorios como Villa Carmen o al Sanatorio Etchepare, ya que las mutualistas tienen convenios con este tipo de sanatorios. Estos sujetos cumplen un tratamiento, pero no un castigo, lo cual es bueno aclarar. El tiempo que deben permanecer en estos centros es determinado por el médico que los trata, que los medica, y que los controla. Nosotros no hacemos tratamiento, controlamos si se están cumpliendo las medidas con los periciados que son inimputables. Por ejemplo, está el caso de una señora que cometió un homicidio hace unos años y que estuvo internada en el Vilardebó. Hoy en día esta cumpliendo medidas de seguridad ambulatorias, es decir, no esta internada y se controla anualmente en nuestro Instituto y sigue yendo a la policlínica a repetir la medicación con el siquiatra que la trató en su momento».
Pericias civiles y diferencias con los médicos forenses
«Por otra parte, están las pericias en materia civil donde se trabaja en la parte de discapacidades. Trabajamos en base a pedidos de familiares que realizan escritos a los jueces solicitando que se le declare incapaz a una persona cercana. En este tipo de casos, se busca determinar el estado físico del periciado, si es incapaz o no de valerse por sí mismo. Examinamos a estos individuos en una junta, integrada por dos o más siquiatras forenses, para declararlo apto o incapaz de valerse por sí mismo para administrar sus bienes, y para que no sea, como en muchos ocasiones, víctima de abusos de terceros. También en muchas ocasiones se solicita el diagnóstico de incapacidad de una persona, para que se le otorgue una pensión por discapacidad», apuntó.
En cuanto a los médicos forenses, la entrevistada fue contundente en señalar la diferencia: «Muchas veces la gente y los medios confunden a los médicos forenses con los siquiatras forenses. Pero nada tienen que ver, ya que los médicos forenses trabajan con la parte física de las personas, y nosotros con la parte mental. El médico forense constata lesiones, casos de violaciones. Por otra parte, están los médicos autopsistas que son los que realizan las autopsias a los cadáveres. Por lo general no trabajamos en conjunto con los médicos forenses, y en los casos que lo requieran, no tenemos contacto directo, como pueden ser en algunos ocasiones que se requieren examinar», concluyó la profesional. *
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