Hacían un boquete para robar Abitab en Ciudad Vieja y provocaron un derrumbe
La Policía no tiene rastros de la banda de boqueteros que viene cometiendo todo tipo de robos con instrumentos apropiados. Provistos de soldaduras autógenas, enormes alicates y hasta martillos neumáticos los delincuentes se movilizan rápidamente en autos y sólo atacan objetivos donde hay mucho dinero.
La semana pasada destrozaron el cajero automático del Banco Bandes de la Unión, del cual sacaron todo el dinero, y luego ingresaron a las instalaciones de la institución financiera, aunque no llegaron a la bóveda al activarse la alarma. Antes habían destruido otro cajero en 8 de Octubre y Garibaldi.
Empero, en la madrugada de ayer sucedió algo insólito cuando resolvieron robar la sucursal de Abitab instalada a pocos metros de la Plaza Matriz, concretamente en la calle Sarandí casi Ituzaingó.
Los desconocidos ingresaron a un predio lindero vacío, también propiedad del dueño del Abitab, donde comenzaron a perforar la pared para acceder al local. Los individuos practicaron varios boquetes y en determinado momento la añeja estructura comenzó a tambalearse. El inminente derrumbe de una de las paredes puso en fuga a los ladrones que alcanzaron a ganar la calle antes que una de las paredes se desplomara estrepitosamente, causando alarma en la zona.
Un agujero bien hecho
Mientras varias patrullas acudieron al lugar del derrumbe y comenzaban con una intensa batida por los alrededores, los audaces delincuentes se sacudieron el polvillo y decidieron probar suerte de inmediato, esta vez en la joyería ubicada en 18 de Julio y Magallanes.
En el citado comercio, los boqueteros practicaron un agujero de dimensiones no muy importantes pero suficientes para que uno de ellos ingresara y arramblara con cuanta alhaja había en las estanterías.
Horas después el dueño del negocio, al radicar la denuncia en la Seccional 5ª, estimaría que según un relevamiento primario el valor de lo hurtado ascendió a unos 50 mil dólares. *
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