Se encadenó en la Suprema Corte reclamando prisión para policías
Tal como lo adelantó LA REPUBLICA en su edición del pasado día 6, la señora Marina Eller Torrens, de 63 años se encandenó frente a la Suprema Corte de Justicia reclamando algún tipo de castigo para los policías de la Seccional 7ª de Pando, que, según su testimonio, la humillaron, la golpearon y la amenazaron, además de romperle un vidrio de la puerta y una lámpara. «Las denuncias nunca fueron tomadas en cuenta y el policía que me agredió continúa trabajando y burlándose de mi persona», contó angustiada la mujer.
LA REPUBLICA estaba en el lugar en el momento en que la señora fue interrogada por un policía y fue testigo del estado de pánico que presentó al momento de contestar las preguntas del uniformado que en todo momento intentó tranquilizarla y mantener un diálogo en calma. Como ya lo había expresado en la nota antes publicada, Marina insistió en que siente terror cada vez que se le acerca un policía o a un patrullero, pánico que, según dice, comenzó a tener desde aquel día que tocó el infierno en Pando.
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