Una multitudinaria marcha recorrerá las calles de la ciudad hasta la puerta del Juzgado

La muerte como factor común: cinco familias unidas por el dolor claman justicia en Mercedes

«A todos nos interesa saber qué pasó. Por qué. Hay muchas interrogantes que nunca se contestaron y el dolor que uno lleva adentro es muy profundo», comentó el hombre que busca saber la verdad sobre la muerte de su hija.

En principio son cinco familias que han iniciado este movimiento, víctimas directas de cinco hechos dramáticos, que costaron la vida de siete personas: Fabiana Andrea de la Cruz Bentancour, Daniel Cuestas, María Alejandra Castro, empresario Gualberto Luis Yauzá Coello, Gladis Aguirre, Marisel Gutiérrez, y Luis Gutiérrez. Siete nombres que aún esperan respuestas a sus dramáticos finales.

Este martes 3 de octubre sus familiares marcharán por las calles mercedarias hasta llegar al Juzgado, por lo que vale la pena recomponer sus historias.

 

Fabiana: probable suicidio

Fabiana Andrea de la Cruz Bentancour tenía 18 años cuando fue asesinada de un balazo en la cabeza el 25 de julio de 1997. En su momento la familia contó a LA REPUBLICA las dramáticas alternativas que tuvieron que vivir en aquella mañana cuando le dieron la triste noticia. El Dr. Colmenero (juez letrado de la época) comunicó a la familia que el forense había determinado «probable suicidio». El disparo correspondía al arma de reglamento de un policía que acompañaba a Fabiana. Nunca se supo nada más que esta escasísima información.

 

Cuestas: una muerte macabra

En la mañana del 24 de setiembre de 1997 la empleada del pae Daniel Cuestas lo encuentra, semidesnudo, atado, amordazado, y apuñalado en reiteradas oportunidades en su casa, ubicada en Rivas casi Espinosa. El pai umbandista presumiblemente le había franqueado la puerta a sus asesinos. El diario Crónicas de Mercedes decía el 26 de setiembre de 1997: «El cadáver de Cuestas se encontraba en el suelo, atado de pies y manos a una silla, mostrando restos de las 9 heridas que le fueron asestadas sin dudas por más de una persona. Dos de las puñaladas probablemente las últimas, le fueron aplicadas junto a los omóplatos, y una en el costado izquierdo.

Las restantes 6 le afectaron distintas partes del pecho. Estaba además amordazado y vestía solamente un slip y un buzo. Su brazo izquierdo estaba quemado por una de las velas encendidas. Encima de su cuerpo habían arrojado buzios (caracoles utilizados por la religión umbandista) collares quemados y huesos aparentemente pertenecientes a una mano humana quemada».

Este es uno de los casos más crueles que recuerda la historia policial de Soriano.

Los autores de este bárbaro crimen nunca fueron individualizados.

La escena del crimen fue pisoteada por la Policía y curiosos, lo que terminó borrando las posibles huellas que pudieron dejar los autores.

 

María Alejandra: ¿suicidio?

El 7 de julio de 1998 María Alejandra Castro, muere en el Hospital Mercedes tras tres horas de agonía. Tenía apenas 22 años, era consumidora de droga, y hacía las veces de «correo». Su padre solicitó ayuda a la Policía en reiteradas oportunidades, sabiendo de las amistades de su hija y de la vida que llevaba pero nunca tuvo respuesta. Para la Policía se suicidó. Para su padre la mataron. Curiosamente, pese a la orden impartida por la Justicia nunca se le practicó la autopsia al cuerpo de la infortunada muchacha.

 

Yauzá: para la Policía, está resuelto

El 28 de diciembre de 1998 un fuerte temporal arreciaba sobre Mercedes. La lluvia y los fuertes vientos provocaron que se cortara la energía eléctrica en varios puntos de la ciudad. Aparentemente fue la oportunidad propicia para camuflar la muerte del empresario Gualberto Luis Yauzá Coello. El hombre, de 37 años, vivía en una casa junto a su aserradero, y aparentemente salió en plena tormenta ante el llamado de alguien que lo reclamaba en el exterior del predio. Al otro día sus empleados encontraron su cuerpo bajo una pila de troncos.

El arma con que fue asesinado Yauzá, curiosamente fue robada de la comisaría donde estaba depositada, y luego fue recuperada. En setiembre de 2002 el entonces jefe de Policía de Soriano Insp. May. (r) Eduardo Olivera Montes manifestó a LA REPUBLICA que este crimen en la órbita policial se encontraba resuelto, «lo único que falta es la confesión». Agregando «el elemento probatorio la Policía de acá lo había encontrado». Pese a estas afirmaciones este caso sigue sin resolverse.

 

Gutiérrez Aguirre: muchas preguntas

El 4 de julio los mercedarios se despertaron con la noticia que toda una familia había sido asesinada el día antes. Luis Gutiérrez, Gladis Aguirre y Marisel Gutiérrez fueron asesinados de un balazo en la cabeza. Luis fue encontrado en su taller, junto al torno y herramientas de trabajo, con un balazo en la nuca, cubierto por un encerado. Gladis y Marisel, madre e hija, fueron encontradas maniatadas en la cama matrimonial, con un balazo en la cabeza. Marisel previamente fue asfixiada.

El 9 de agosto es procesado con prisión Mauro Enrique Gadea, 34 años. Confesó que actuó solo, y que su intención era robar.

Días después ya en la Cárcel, Gadea dijo haber sido amenazado por dos individuos que le entregaron las armas y los objetos que terminaron incriminándolo.

La familia no cree la historia, ni que haya actuado solo ni que le hubieran entregado las cosas. Un caso policial que por su dramatismo y complejidad a tres meses sigue dando que hablar. Este 3 de octubre estas cinco familias marcharán en reclamo de justicia.

Seguramente alguna más se sumará, ya que como muchos dicen en Mercedes «son más pero todavía no se animan a hablar». *

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