Debido a las palizas sufridas ahora tiene que ir acompañado por una mujer policía

Un niño uruguayo de 13 años vive bajo tormento en colegio de España

Esther, la progenitora, contó que su familia llegó a Mallorca hace dos años y medio y que, hasta la fecha, su hijo de 13 años no había tenido ningún problema con otros alumnos: «Iba a otra escuela y nunca pasó nada. En el instituto de Alcudia, en cambio, está viviendo un infierno. Otros alumnos se meten con él, lo marginan e incluso ya le han agredido en dos ocasiones». El primer incidente físico se registró el martes, cuando otro estudiante también sudamericano le propinó un cabezazo en el patio del instituto, que le dejó conmocionado. «Fui a hablar con la directora, pero no estaba y me atendió un encargado, que me dijo que habían suspendido al chico durante tres días. Yo sabía que el asunto no acabaría ahí y efectivamente, al día siguiente fue todavía peor», relata Esther.

La paliza a la que se refiere la compatriota ocurrió a la salida de clase, el miércoles por la tarde, cuando unos 15 chicos y chicas rodearon a su hijo. Le insultaron y luego le propinaron puñetazos y patadas. Las féminas también participaron activamente en el linchamiento, y la víctima intentó defenderse como pudo. Su hermano, algunos años mayor que él, acudió en su auxilio y al final los dos salieron lesionados, sobre todo el pequeño.

«Cuando lo vi en aquel estado lo llevé a un centro médico y allí me dijeron que hacía unos días ya había ocurrido algo parecido y habían llevado a otro estudiante herido en una pelea. Después de que le curaran las heridas a mi hijo nos fuimos a la Guardia Civil y pusimos una denuncia, porque esto no puede seguir así», apuntó.

La Policía Local de Alcudia también tuvo conocimiento de lo ocurrido y una policía-tutora acompañó al día siguiente al menor uruguayo al colegio. La medida se prolongará el tiempo que sea necesario para asegurar la integridad del adolescente.

Esther, sin embargo, quiere que el acoso acabe de forma inmediata: «Sólo pido que mi hijo pueda estudiar como otro niño cualquiera, sin temor a que le den una paliza en el patio del instituto o a la salida de clase. Tampoco me vale que a los chavales que le pegan los expulsen tres días, porque eso no sirve de nada. Y lo que encuentro demencial es que tenga que ir al instituto acompañado de un policía».

El instituto IES Alcudia sufre una masificación de alumnos denunciada por padres y también por educadores. Para la madre «como siempre tendrá que pasar algún desastre antes de que alguien ponga remedio a esta situación».

En este sentido, los responsables del instituto están analizando el caso del menor uruguayo, pero de momento no ha trascendido si han adoptado alguna medida. La familia del niño acosado considera especialmente grave que en la paliza del miércoles participaran tantos estudiantes y que ninguno de ellos «tuviera la decencia suficiente para gritar que dejaran en paz a un niño de 13 años». Esther también destacó que las chicas presentes -«algunas de ellas las novias de los acosadores»- no sólo no mediaron para calmar los ánimos, sino que «lanzaron patadas y golpes como el que más».

La madre no cree que la condición de inmigrante sudamericano de su hijo sea el motivo del acoso escolar que sufre: «La primera vez que le pegaron fue otro sudamericano y en el linchamiento participó un chileno, por tanto los tiros no van por ahí. Simplemente han cogido a mi hijo como víctima y se están cebando con él».

Lo peor, opina la familia, son las secuelas psicológicas que puede padecer el menor, sometido a una presión brutal que difícilmente puede soportar. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje