Como en San Pablo, el crimen organizado controla la principal cárcel de Guatemala
El crimen organizado se apoderó de la Granja de Rehabilitación de Pavón, la mayor cárcel de Guatemala, convertida hoy en centro de producción y distribución de drogas, planificación de secuestros, extorsiones y otros delitos. Una investigación periodística publicada este domingo señala que el Estado sólo ejerce control sobre el área administrativa del penal y el resto del territorio está bajo el mando de distintas mafias muy bien organizadas. Los reclusos manejan el Comité de Orden (COD), creado presuntamente para mantener la disciplina interna, pero convertido en brazo ejecutor de las organizaciones criminales, quienes chantajean a los presos comunes que trabajan dentro de la granja. El presidente del COD y sus seguidores reciben ingresos de 600 mil quetzales anuales -unos 80 mil dólares- por las actividades ilícitas que realizan, destaca el reportaje del diario Prensa Libre. Dentro de Pavón existe una clara estructura de clases -precisa el trabajo- y quienes poseen más dinero viven en casas de lujo, otros en pequeños apartamentos de dos cuartos y los que carecen de recursos en hacinadas bartolinas donde son asaltados o violados. Los terrenos se compran al mismo COD, el cual extiende certificados de propiedad, y cuando un reo cumple su condena vende la construcción a otro, a pesar de que toda la instalación es estatal. En el perímetro de la granja penal hay al menos dos laboratorios para la producción de drogas y una fábrica clandestina de licores, todo lo cual es vendido en el campo de fútbol y la plaza principal. Además dentro del reclusorio se planifican secuestros, extorsiones vía telefónica y asesinatos ejecutados por los cómplices que están fuera de la cárcel. Por si fuera poco, agrega el diario, muchos delincuentes sobre quienes pesa orden de captura encuentran refugio dentro de Pavón donde nunca serán buscados por la policía. *
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