Madre de adicto a pasta base presentó una denuncia penal contra un sanatorio
La señora Margarita Fontán, madre de Walter Baldovino, un joven de 24 años adicto a la pasta base, comenzó diciendo que «me dirijo a LA REPUBLICA para narrarles una historia de vida referente a mi hijo».
Walter lamentablemente es consumidor de drogas desde hace 9 años, y últimamente de pasta base. Todo el tiempo he recurrido a instituciones buscando ayuda para este problema, llegando incluso a mi quiebra financiera, al hipotecar hasta mi propia casa».
«El día 11 de setiembre del año pasado, Walter fue dado de alta. Presentaba una muy buena conducta social, lo cual me ponía muy contenta. Desgraciadamente a principio de este año, yo empiezo a tener problemas de salud graves, estando 26 días internada y culminando con una insuficiencia renal. Actualmente estoy dializándome dos veces a la semana».
La señora señaló que «el día que me dieron el alta, mi hijo se fue de vacaciones a Piriápolis. Allí, a raíz de su adición a la pasta base, cometió un delito, al hurtar un televisor de una casa pegada a la finca donde estaban quedándose con otros chicos, propiedad del padre de uno de ellos. Walter fue recluido a la cárcel de Las Rosas, donde la verdad salió peor de lo que entró».
Agregó que «consumía más que estando en libertad, e intercambiaba las cosas que le llevábamos. Luego estuvo dos días en mi casa, donde la verdad la convivencia se hizo muy tensa. Tuve que recurrir a una internación al sanatorio Etchepare, a través de la sociedad médica, avalada por su siquiatra de cabecera que lo trata hace años».
Acerca de su internación indicó «el pasado día 16 en dicho sanatorio, para poder contenerlo ya que estaba muy violento y con una agresividad muy importante, se le aplicaron medidas de contención totales. Recibía medicación para controlar la abstinencia, y lo ataron con cordones y telas las piernas y brazos, dejándole un encendedor en uno de sus bolsillos. Aparte, se encontraba solo en una habitación con la puerta cerrada».
La mujer dijo que «a la hora 23.50, según lo que consta en la historia clínica, intentó cortar las ataduras, quemándolas con el resultado de que tomó fuego la ropa de cama y el colchón, estando mi hijo atado a la cama». La madre del joven dijo estar «muy indignada con esta institución. Ya que mi hijo presenta un brazo casi carbonizado, tiene 40% de quemaduras en su cuerpo, y parte de las vías respiratorias. Ahora se encuentra internado en el Hospital de Clínicas, en el piso 13 CTI, Cenaque».
Para finalizar, la señora pidió: «Agradecería que lo que les estoy narrando tome notoriedad pública para que instituciones que tratan esta clase de pacientes tengan personal calificado.
Que no demuestren mala praxis, y reacción tardía en casos de emergencia como le sucedió a mi hijo. Que de haber estar vigilado y no haberle dejado el encendedor o reaccionar rápido al percatarse del fuego, no estaría donde está hoy. Por este tema, presenté denuncia penal en el Juzgado 12º Turno». Cabe anotar que una enfermera de dicho centro asistencial expresó que otro paciente le había tirado el encendedor por la ventana, declaración que ahora deberá ratificar en sede penal. *
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