Cinco embarcaciones quedaron a la deriva y tuvieron que ser socorridas por la Armada
El Centro Coordinador de Búsqueda y Rescate en el Mar elevó el código de peligrosidad a las 13:40 cuando la Sub Prefectura de Piriápolis informó que el Velero «Ultima», con dos tripulantes, que había zarpado del puerto de La Paloma con destino al puerto de Piriápolis estaba ya bastante demorado. Esto dio inicio al operativo del Centro de Búsqueda y Rescate para localizar la embarcación. Mediante un rastrillaje radial fue ubicada y orientada, atracando por sí misma en el puerto de Piriápolis, con sus tripulantes en buen estado de salud.
A las 16:10 hs una comunicación telefónica en la Sub Prefectura de Carmelo daba cuenta de que la embarcación deportiva argentina «Drakkar», con un tripulante a bordo, se encontraba varada en las proximidades de la Isla Juncalito siendo asistida por una de las patrullas que la armada dispone para este tipo de casos.
Luego de varios minutos de remolque hacia aguas más tranquilas, el velero se envolvió en buenos vientos y pudo continuar su marcha en solitario rumbo al puerto de Nueva Palmira donde su tripulante llegó en perfecto estado de salud.
Cuando pasaban algunos minutos de las seis de la tarde, la Sub Prefectura de Solymar fue informada que el Pesquero Artesanal «Comanche», con tres tripulantes a bordo, había quedado sin maquinas y a la deriva.
La rápida respuesta del ROU 11 «Río Negro» y de la lancha «Ades 16″ fue fundamental para encontrar y rescatar a los tripulantes que arribaron al Puerto del Buceo muy nerviosos pero en perfectas condiciones.
Sólo algunos minutos más tarde, la Sub Prefectura de Carmelo recibió una comunicación dando cuenta que el velero argentino «Remanso», procedente del puerto de San Isidro con destino al puerto de Conchillas y con tres tripulantes a bordo, había zafado de su varadura. Afortunadamente una patrulla de la armada se encontraba a pocos kilómetros del lugar. En un rápido operativo rescataron a los tripulantes y los condujeron al Puerto de Conchillas donde fueron asistidos por una unidad de emergencia sólo por precauciones.
Ya en horas de la noche, a las 21:20, la Prefectura de Colonia recibió un llamado de emergencia informando que el velero argentino «Papalos», con 8 tripulantes a bordo, quedó a la deriva y sin comunicación radial al golpear contra una boya. La comunicación se realizó a través del celular de un tripulante el cual informó la posición de la nave. La armada dispuso la zarpada de la lancha ROU 71, la que tomó contacto con la embarcación cerca de las 10:30. Tras la asistencia, la embarcación pudo retomar viaje y arribó al puerto de Colonia cerca de la medianoche.
A todos estos incidentes en altamar se le debe agregar algunos roces leves entre embarcaciones de pequeño porte en los puertos de todo el Río de la Plata, pero en palabras de jerarcas de la armada, «suelen suceder en los días ventosos. Son roces leves sin daños. Rayones en la pintura y algún que otro mástil dañado, nada más». *
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