La ciudad de Mercedes atónita: encontraron a otro hombre muerto de dos tiros en la cabeza
La plomiza húmeda jornada del lunes comenzó agitada para los mercedarios que despertaron con la noticia de un nuevo asesinato. El alerta fue dado al servicio 911 sobre las 8.40, dando cuenta de la muerte de un hombre. Posteriormente pudo constatarse que en una casa ubicada en Taruselli y Ruta 2 se encontraba el cuerpo sin vida de Luis Abel Schmidt Acosta, de 67 años. El hombre se encontraba sentado en una silla plegable bajo el alero de su casa, presentando un par de impactos de bala en su cabeza. Según datos extraoficiales el móvil del asesinato no habría sido el robo, ya que en uno de sus bolsillos tenía algo de dinero y que nada hacía presumir que personas extrañas hubieran ingresado a la casa. Schmidt Acosta era el único ocupante de la vivienda, y aparentemente el arma utilizada para ultimarlo habría sido una pistola calibre 22. El jefe de Policía de Soriano, inspector principal (r) Julio Martínez Perdomo, manifestó que en el lugar se encontraron cuatro cápsulas de este calibre, y que presumiblemente el hombre se encontraba tomando vino bajo el alero de la casa cuando fue ultimado. Un hecho que viene siendo investigado por la Policía esperándose los resultados del relevamiento realizado por Policía Técnica y el informe del médico forense.
Dolores por dos
Pero el trabajo para la Policía había comenzado en la noche del sábado cuando una empleada de una panadería de la ciudad de Dolores fue víctima de un copamiento y posterior robo. La empleada se encontraba limpiando una de las vitrinas de la panadería cuando vio ingresar a un individuo. La muchacha creyéndolo un cliente se dirigió hacia él para atenderlo, notando que llevaba una gorra y una bufanda que le cubría el rostro. El individuo, que empuñaba un arma, tomó a la empleada por el cuello y la condujo al fondo del local, mientras le apuntaba. En ese momento ingresó otro individuo que terminó desvalijando la caja registradora para huir con su compinche. Los desconocidos se llevaron aproximadamente $ 4.700. Pero esta modalidad delictiva se repitió el pasado lunes cuando un desconocido, también con el rostro cubierto por una bufanda, ingresó a una casa. En esta oportunidad los hechos, por poco, no terminaron en una tragedia, ya que este individuo terminó disparando contra una de las hijas de la dueña de casa. Este individuo ingresó a la casa rompiendo el vidrio de una puerta del fondo, y al notar la presencia de la dueña de casa desenfundó el revólver que portaba exigiendo la entrega de dinero. Al escuchar el ruido y los gritos, una de las hijas de la dueña de casa intentó huir y pedir auxilio al vecindario, siendo baleada, resultando con herida de bala con orificio de entrada y salida en antebrazo derecho, cara anterior y antero exterior. El intruso huyó sin dejar rastro. Este hecho pudo haber terminado en una tragedia, algo que afortunadamente no sucedió. *
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