Un niño de 8 años quiso ayudar a su padre a hacer un asado y sufrió graves quemaduras
Pasaban algunos minutos de las ocho de la noche cuando LABC de 50 años, junto a amigos y familiares ponía un trozo mas de leña bajo la parrilla como para apurar el asado que hacía en su casa, de Libia esquina Camino Maldonado. Como suele ocurrir en las reuniones, el niño no paraba de correr alrededor del parrillero intentando ayudar a su padre.
Entre charlas y música, los presentes se fueron preparando para acomodar la mesa y sentarse a disfrutar de la carne que ya estaba a punto.
En un determinado momento, todos ingresaron a la vivienda sin percatarse de la ausencia del niño de 8 años. Algunos minutos después, su padre lo llamó con insistencia pero el menor sólo respondía con un «ya voy». Fue así que su padre se paró decidido a ir a buscarlo, pero antes de que alcanzara la puerta del fondo, fue sorprendido por el niño que gritaba desesperado con su cuerpo envuelto en llamas.
Afortunadamente, el hombre reaccionó con rapidez y le arrojó el agua embotellada que estaba sobre la mesa.
El fuego se apagó y el niño se desvaneció. Uno de los hombres que estaba de visita corrió al teléfono y solicitó la intervención de una ambulancia que llegó sólo algunos minutos más tarde atendiendo al menor que ya estaba recuperando la consciencia. Los médicos que le prestaron los primeros auxilios comprobaron que las heridas que presentaba en pecho, espalda y brazos ameritaban una mayor atención por lo que decidieron trasladarlo con urgencia al hospital Pereyra Rossell.
Una vez allí fue atendido por el médico de guardia quien expresó que el diagnóstico es favorable ya que «La rápida acción de su padre evitó que el fuego continuara expandiéndose de forma peligrosa». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad