Los asaltantes que mataron a la señora del barrio Reus vuelven a declarar mañana ante la Justicia
La Justicia indagó a los dos pistoleros que causaron una verdadera conmoción en el barrio Reus, al dar muerte de un disparo en el tórax a la señora Brenda Gómez, de 59 años, madre de la periodista de AM Libre Marcela Maseda.
El juez en lo penal de 7º Turno indagó durante varias horas a Pablo Santiago Agarrayúa, de 30 años, y a su cómplice, Leonel Pablo Grande, de 20, y resolvió mantener la situación hasta el día de hoy, en que deberán volver a las 8.00 de la mañana al Juzgado Penal de 7º Turno. Se confirmó que el autor del disparo fue Pablo Santiago Agarrayúa, quien usó una pistola calibre 45 de gran poder de fuego, que fue requisada por la Policía, tras las dramáticas circunstancias registradas frente al domicilio –en Emilio Reus 2421 y Blandengues– de la señora asesinada de un tiro en el tórax.
El caso ocurrido en la tarde del jueves causó un gran impacto en la opinión pública y profunda conmoción entre los integrantes del Multimedio Plural. La señora Gómez había ido a retirar dinero a la sucursal 19 de Junio del Banco República, en 18 y Magallanes, acompañada de una tía de 88 años. Ambas tomaron un taxi y cuando descendieron frente a la vivienda estaban siendo observadas por los dos arrebatadores que detuvieron la moto a pocos metros. Uno de ellos descendió, Agarrayúa, y empujó a las dos mujeres hacia el interior de la finca, intimidándolas con el arma de fuego. Al mismo tiempo que esto estaba sucediendo, policías de la Dirección de Investigaciones que habían advertido la actitud sospechosa de los sujetos cuando se separaron, corrieron para evitar el robo. Fue entonces que se produjo un forcejeo entre los uniformados y el delincuente por la posesión del arma. La pistola se disparó y uno de los proyectiles impactó de lleno en el tórax de la infortunada mujer que en ese preciso momento se reincorporaba. Pese a que rápidamente fue asistida, nada pudieron hacer por salvarle la vida.
Una de las esquirlas alcanzó en una pierna a un jovencito de 15 años que estaba jugando a la pelota junto a unos amigos, en la vereda de enfrente. El menor debió ser llevado a un sanatorio para extraérsele el trozo de plomo.
Los arrebatadores convertidos en asesinos se habían conocido cuando ambos estaban recluidos en la cárcel de Santiago Vázquez. Ambos recuperaron la libertad y hace pocos días se habían reunido para cometer una serie de robos.
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