¿Hay un inocente en la cárcel?; estaba con su comparsa, los coraceros se lo llevaron y la Justicia lo remitió por rapiña
El inculpado trabaja en Antrofer SA, distribuidora de Conaprole, desde hace 6 años. El pasado 16 de abril se encontraba junto con su amigo Gastón asistiendo al desfile de las denominadas Llamadas de Otoño, al frente de su comparsa «La Figari».
En pleno desfile, efectivos del Cuerpo de Coraceros interceptaron a Gastón, apuntándolo con un arma y exigiéndole que levantara sus manos.
Sergio le preguntó a los coraceros: «Por qué lo detienen?» Y un uniformado le respondió: ¿vos estás con él? Y Sergio contestó: «Sí, el pibe está conmigo». ¡Ah, bueno… entonces; vos también marchás!, le respondió el uniformado.
Ese mismo día fue robada una panadería instalada en Estanislao López esquina Hipólito Irigoyen y ambos según la Justicia son los principales sospechosos.
En la comisaría los mantuvieron tirados en el piso y con un pie sobre sus cabezas por espacio de una hora. En ese lapso, funcionarios policiales trajeron al dueño de la panadería para que desde un vehículo reconociera a los detenidos. Ambos fueron trasladados a la jefatura. Alrededor de las siete de la tarde, la familia de Sergio fue informada por dos integrantes de dicha comparsa que vieron cuando los trasladaron en la camioneta. Su acompañante Gastón, menor de edad, quedó en libertad, mientras Sergio Fernández fue remitido por rapiña.
Inclusive al día siguiente hubo una rapiña con el mismo modus operandi, los mismos rasgos de los delincuentes (los cuales fueron filmados por cámaras de seguridad, y sus imágenes divulgadas por un informativo central de TV abierta) en un estación de servicio cercana. Actualmente Sergio se encuentra en el modulo 5 del Compen «perdiendo su trabajo, su dignidad, sus buenas costumbres, su salud mental y por sobre todo, dejando desamparados y sin su único sustento a sus 4 niños y su esposa», expresó indignado Dennis De los Santos Montenegro, primo hermano de Sergio. Al denunciar el hecho a LA REPUBLICA incluso afirmó que fue mal representado por su abogada defensora, Dra. Edith Adduino di Bello.
En la causa de Sergio «la defensa no presentó testigos de ningún tipo, no hubo careos, ni se buscó generar dudas en los testigos (que en el juzgado decían reconocer al detenido) presentados por la Fiscalía.
«Ni siquiera un testigo clave que es familiar de los propietarios de la panadería, quien en la mañana del día de la audiencia les mostró a la propietaria y una empleada (víctimas del copamiento) fotos de los detenidos. Las dos mujeres aseguraron que ni Sergio ni Gastón eran los asaltantes», comentó otro pariente.
Familiares, compañeros de trabajo y allegados de Sergio exigen justicia y se aprestan a iniciar movilizaciones multitudinarias hasta que logren sacar de la cárcel a un hombre inocente. *
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