"Si no me das los 25 mil dólares para la fuga, voy a liberar la zona, mato a De María y te lo cargo a vos"
En «La Isla» sector del Penal de Libertad de extrema seguridad están alojados seis reclusos. En una celda se encuentran el dueño de un Free Shop en Rivera, Joaquín Curi, acusado de la muerte de dos policías brasileños y Washington De María, que purga procesos por dos homicidios. La celda de al lado la comparten Gustavo De Armas y el archiconocido «Rambo». Para completar el cuadro, la última celda es el hábitat de «El Cosita» y «El Sapo», los violadores y asesinos que la pasada Navidad despedazaron al «Caramelero» (otro violador y homicida), dentro del propio Penal.
El que manda es Rambo, porque pesa 120 kilos, mide 1,93 y cuando llega la hora de matar deja varios cadáveres en su camino.
Rambo, desde que Curi entró a la cárcel lo tiene acosado. Ya le ha sacado importantes suma de dinero. El viernes pasado Rambo se acercó nuevamente a la celda de Joaquín Curi y le dijo: «Mirá, para mañana sábado necesito mil dólares en el almacén de Ricardo Sánchez -comercio situado frente al Penal- en un sobre de parte de De Armas para el oficial (….). Y para fin de año preciso 25 mil más para completar lo que me falta para cubrir una fuga».
Ahora bien, la primera entrega fue llevada por un hermano de Curi al almacén frente al Penal de Libertad. El dinero fue recibido por su propietario, quien no sabía que estaba siendo filmado. El almacenero le dijo al hermano de Curi: «Esta plata es para…» y nombró a dos oficiales de la Dirección Nacional de Cárceles.
Los mil dólares llegaron a manos de Luis Peña Otero, alias «Rambo», quien con una sonrisa de satisfacción miró a Curi y le dijo: «Bueno bayano, ahora necesito los 25. Si no me los traés, voy a liberar la zona, mato a De María y te lo cargo a vos».
La gravísima situación fue denunciada al comisionado parlamentario Alvaro Garcé y a los jueces penales de Rivera y San José. Según la información recogida por LA REPUBLICA, también terció Gustavo De Armas, quien le dijo a Curi: «Si sentís algún ruido te tirás al baño que nosotros vamos a matar a De María para mostrarte que no estamos jugando. La Policía se va y no ve nada, después vuelve».
Rambo redujo a la servidumbre a Curi. Por ejemplo en una de las charlas, el «jefe» de la cárcel le dijo: «Subí a trabajarme la chacra». Curi le respondió que estaba indispuesto y entonces Rambo replicó: «El que manda soy yo, no me importa si te sentís mal». Y Joaquín subió.
El «Don» de Libertad
El tristemente célebre Rambo fue el mentor de varios motines, obligando a todos los presos a participar de las reyertas. Hace algunos años, el Rambo conmovió a las autoridades del penal que creían que el «pesado» delincuente había cambiado y estaba dispuesto a terminar con su vida como criminal. Llegaron a decir que «todo lo que Peña Otero hizo contra las autoridades carcelarias le fue negativo, siempre perdió. Ahora cambió y quiere ganar nuestra confianza para que nosotros bajemos la vigilancia que tenemos permanentemente sobre él».
En 2001, el Rambo había logrado reunir a un ejército de presos para enfrentar a la Policía y fugarse, pero el accionar policial echó por tierra sus intenciones y terminó excluido en «La Isla». Aunque allí está lejos de los otros reclusos, su poder no mermó. Todos los infortunados que van a parar a ese sector de riesgo, son abordados por el Rambo que siempre logra hacerse de pertenencias y dinero de los recién llegados. Y, como una onda expansiva, su poder traspasa los límites de «La Isla» y se cuela por todos los vericuetos de la prisión de alta seguridad.
El Departamento de Investigaciones de la Dirección Nacional de Cárceles investiga ahora si el túnel descubierto el viernes tenía vinculación con la intención de fuga de Rambo y hasta qué punto esos 25 mil dólares que le exigió a Curi no tenían ese destino.
A partir del próximo martes las denuncias de muerte y extorsión comenzarán a ser investigadas por al juez penal de San José, en virtud de que tomará el caso por razones de jurisdicción, pese a que el magistrado de Rivera recibió la misma denuncia. Serán interrogados todos los presos de «La Isla», así como otros que mantienen un contacto colateral con ellos y por lo menos dos oficiales y cuatro agentes de la prisión, así como el dueño del almacén. En la misma instancia serán presentadas las pruebas, entre ellas las filmaciones y fotos que captaron la «transacción» y algunos billetes marcados y numerados, idénticos a los que se les entregó al Rambo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad