Su último refugio fue un restaurante, una de cuyas paredes debió ser derribada con un camión

Conmoción en Trinidad: maleante mató a policía, se atrincheró y resistió 7 horas a tiros hasta que murió

El caso se inició a las dos de la tarde del jueves y se prolongó hasta minutos después de las nueve de la noche, cuando el delincuente fue hallado muerto. Aún no se sabe si falleció al ser alcanzado por un proyectil de la Policía o se suicidió, hipótesis que cobró más fuerza.

El conocido delincuente apodado «El Chuleta» asesinó al sargento de Policía Pascual Hernández y luego se atrincheró en un restaurante ubicado en la ruta 3, a dos kilómetros de Trinidad, dentro de la reserva de fauna doctor Rodolfo Tálice.

Con la anuencia judicial y luego de un nutrido tiroteo, la Policía derribó con un camión uno de los muros del comercio para después arrojar una andanada de gases lacrimógenos. Pero, al ingresar las fuerzas especiales, encontraron muerto al delincuente identificado como Juan Pedro Flores.

En la mañana de ayer, el periodista Alvaro Martínez, de Canal 8 de Flores, relató que la Policía perseguía al delincuente en una zona rural cuando –en la persecución– el hombre disparó contra el sargento que resultó muerto.

Luego se atrincheró en el local y allí se produjo un tiroteo de varias horas. Duró desde las 14.00 hasta las 21.00 aproximadamente, contó el periodista.

El delincuente, Juan Pedro Flores Pintos, era oriundo de Flores y había sido liberado en noviembre, «en el marco de la ley de cárceles», informó Martínez. Había sido liberado del Comcar y últimamente se dedicaba al hurto, por lo que era buscado.

Según el relato del periodista, llamó la atención la capacidad de «fuego» que tenía el atrincherado, quien disparó durante horas. «La Policía no se explicaba de dónde sacaba (municiones) para disparar».

Cuando se derribó la pared con un camión, sobre las 21.00, se pudo constatar que el delincuente estaba muerto y aparentemente se había autoeliminado, dijo el periodista. Agregó que el depósito del local comercial quedó totalmente destruido y en general resultó muy afectado.

El delincuente muerto había integrado una banda de copadores que consumó innumerables asaltos a mano armada en comercios y fincas privadas de la capital y del interior del país. El dueño del establecimiento se mostró sumamente molesto y pidió «por favor» que alguien lo ayudara a reanudar su negocio que quedó prácticamente destruido. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje