Pelotones de fusilamiento: se acaba el tiempo de clemencia en Indonesia
Amnistía Internacional urgió a las autoridades de Indonesia a impedir o retrasar la inminente ejecución de tres hombres condenados hace seis años por homicidio premeditado e incitación a la violencia.
Fabianus Tibo (60), Dominggus da Silva (42) y Marinus Riwi (48), cuya ejecución está prevista para esta semana, fueron sentenciados en abril de 2001 por muertes registradas en violentos choques entre cristianos y musulmanes la oriental ciudad de Poso en mayo de 2000.
La prensa local informó que la policía de Sulawesi, la isla del archipiélago indonesio donde se ubica Poso, preparó cuatro pelotones de 11 tiradores experimentados cada uno para concretar los fusilamientos.
Entre 2000 y 2001, en Poso y sus alrededores se registraron disturbios y enfrentamientos violentos entre cristianos y musulmanes que se cobraron 1.000 vidas.
Funcionarios del gobierno lograron un acuerdo de tregua en diciembre de 2001, aunque persistieron hechos de violencia esporádicos.
Los tres condenados aseguran saber quienes son los verdaderos responsables de lo sucedido en Poso, pero señalan que las autoridades no oyeron su versión. Los abogados defensores afirmaron el mes pasado que poseían nuevas pruebas de la inocencia de sus clientes y solicitaron la reanudación de las investigaciones, informó Amnistía. Esa evidencia demostraría la responsabilidad de otras 16 personas en la instigación a la violencia en Poso.
El presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono rechazó en noviembre el pedido de clemencia. Poco después, la Fiscalía General declaró que los condenados serían ejecutados en un corto plazo.
Desde entonces, activistas por los derechos humanos musulmanes y cristianos de Indonesia y de todo el mundo se han manifestado en defensa de los tres hombres.
En las últimas semanas, el caso atrajo la atención de numerosas organizaciones locales e internacionales, defensores de los derechos humanos y líderes religiosos, incluido el ex presidente y popular clérigo musulmán Abdurrahman Wahid, conocido como Gus Dur.
Estos grupos han pedido reiteradas veces a las autoridades que suspendan o al menos posterguen la ejecución para abrir paso a una investigación más profunda.
A principios de la semana pasada, más de 500 personas convocadas por diversas organizaciones no gubernamentales se manifestaron en Yakarta para pedir la anulación de la sentencia. Amnistía Internacional realizó un llamamiento al presidente Yudhoyono, para que revocara la sentencia de muerte que pesa sobre los tres hombres.
«Este caso pasó a ser urgente luego de la confirmación de que Riwi, da Silva y Tibo serían ejecutados esta semana», dijo a IPS el lunes Francesco Guzzardi, investigador y asistente de campaña de Amnistía en Indonesia.
«Estamos tratando de hacer todo lo posible para presionar al gobierno de Indonesia para que interrumpa o al menos postergue las ejecuciones», agregó.
Funcionarios de Amnistía temen que el juicio de 2001 no haya sido justo. *
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