Bomberos dicen que la búsqueda del niño que fue arrastrado por la cañada nunca se detuvo
Rosana Maidana, la madre de Miguel Angel, el niño de 9 años, desaparecido tras caer en una cañada durante el último temporal, se encadenó a una columna en reclamo de cuerpo del niño. Visiblemente desesperada, Maidana se encadenó al caño de un cartel de tránsito en reclamo de resultados de la búsqueda que ya lleva más de una semana. La madre del niño expresó su dolor por la falta de resultados y manifestó su disconformidad con los oficiales de bomberos en su trabajo.
El Jefe de Relaciones Públicas de la Dirección Nacional de Bomberos, Jorge Roquetta dijo que no desea polemizar sobre un tema tan doloroso y se mostró compresivo con la actitud de Maidana.
Roquetta afirmó que la búsqueda nunca se detuvo y que el cuerpo de bomberos está haciendo todo lo que puede. El oficial explicó que la única forma de buscar el cuerpo del niño es caminando por el costado de la cañada y que la gran cantidad de mugre y vegetación que hay en el lugar dificulta la tarea.
«Para nosotros también es desagradable la tarea que estamos haciendo» aseveró Roquetta y especificó que lamentablemente el factor suerte juega un papel importante en la búsqueda.
Las brigadas de búsqueda están compuestas por entre 4 y 6 oficiales que buscan el cadáver durante todo el día. Las condiciones del terreno obligan a pasar muchísimas veces por un mismo lugar para darlo por explorado.
Juntan firmas para proteger al otro niño
Vecinos de la familia de José Luis, el niño de diez años que según sus propias palabras intentó, pero no pudo, prestarle ayuda a Miguel Angel, antes de que la correntada arrastrara a este último por la canalización de la Cañada de las Canteras, están recogiendo firmas en un cuaderno para exhortar, tanto a las autoridades como a la directora de la escuela a la que concurre, a que protejan al niño de los ataques a los que lo vienen sometiendo. Virginia Rodríguez, es una de las responsables de esta iniciativa.
«En la escuela lo agreden, lo empujan y le dicen asesino -explica Rodríguez-, y ni la directora ni las maestras han hecho nada; además lo han acusado injustamente porque él intentó ayudarlo y no pudo». Beatriz Migliarini, vecina de la casa en donde vivía Miguel Angel, dice «que nadie se acuerda de este pobre chico injustamente acusado, acá en el barrio todos estamos muy disconformes con lo que le están haciendo». *
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