No aparecen las armas usadas por el matador de Florita, acribillada y apuñalada en su prostíbulo
Para la Policía de este departamento está aclarado primariamente el crimen de la meretriz en Fraile Muerto. Como se informó el horrendo asesinato a tiros y puñaladas de Florita Yanet Acuña, de 43 años, conmovió a la población de la Villa y obligó a los investigadores a extremar los esfuerzos para aclarar lo que en un principio no se dudó en llamar un «intrincado caso». Por lo menos durante dos días se constituyeron los efectivos policiales de distintas dependencias y dirigidos por el propio jefe de la fuerza pública, en la escena del crimen a efectos de munirse de todos aquellos elementos que pudieran llegar a la identificación de él o los homicidas. Una serie de indagatorias basadas según logró saber LA REPUBLICA en algunos testimonios considerados clave, llevó a la detención de un hombre mayor de edad, quien si bien niega tajantemente la autoría del hecho, algunos detalles que manejan los investigadores y que se contraponen a las expresiones del presunto implicado, lo incriminan como el homicida de la propietaria del prostíbulo del poblado.
La Dirección Nacional de Policía Técnica viene realizando los estudios correspondientes de rastros de sangre existentes en una prenda de vestir del ahora procesado como homicida a efectos de establecer si el ADN coincide con el de la mujer asesinada.
El jefe de Policía de Cerro Largo, inspector Santiago Bitaváres indicó a LA REPUBLICA: «Yo le diría que desde el punto de vista policial el caso ya está aclarado y tenemos también la referencia del procesamiento por parte de la Justicia de la persona que hasta el momento se sindica como el homicida. Pero, se sigue trabajando en una serie de pericias sobre las cuáles aún no tenemos los resultados correspondientes». El jerarca destacó la efectividad de los funcionarios que trabajaron en el caso que hasta el momento ha arrojado el procesamiento con prisión de Andrés Lázaro Tremezano Ordozgoitia, de 33 años y poseedor de antecedentes, a quien se le tipificó un delito de homicidio. Por su parte existen distintos elementos que vienen siendo estudiados por la Policía y la Justicia que se mantienen bajo hermetismo, propio de la etapa presumarial. Se pudo saber, por ejemplo, que las armas con que el homicida ultimó a la víctima no han sido ubicadas por los investigadores, considerándose este extremo como clave para corroborar lo actuado hasta el momento. Mientras tanto las pesquisas de los uniformados continúan en base a aportes que se vienen haciendo al trabajo de investigación que podría dejar totalmente aclarado este episodio sobre el cual se han tejido una multiplicidad de conjeturas por parte de la población. Finalmente se mantiene bajo absoluta reserva el móvil del crimen, descartándose prácticamente en forma total que el mismo hubiera sido el hurto, inclinándose alguna fuente policial que se haya tratado de una discusión por cuestiones amorosas. *
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