Un ex policía uruguayo de Inteligencia sindicado como el autor intelectual del asalto al Banco Río
«Salí o la mato», le gritó el asaltante del traje gris al guardia de seguridad instalado en el castillete del subsuelo de la sucursal Acassuso del Banco Río, mientras agarraba de los pelos a una clienta, le apretaba la cara contra el vidrio blindado y apoyaba el cañón de la pistola en la cabeza de la mujer, como para demostrar que no mentía.
Habían pasado un par de minutos de las 12.30. Cinco asaltantes, separados en frecuencias de un minuto, habían irrumpido en la entidad situada en la esquina de Avenida del Libertador y Perú. Los ladrones se aseguraron de que el custodio pulsara el botón de la alarma silenciosa que sonó en la Jefatura Departamental San Isidro. Mientras, los ladrones tomaron como rehenes a 23 personas entre clientes y empleados. Más de 200 policías comenzaron a rodear la sucursal. Había comenzado el ya denominado «robo del siglo».
El diario La Nación de Argentina recuerda que hoy se cumple un mes del asalto que comenzó como una toma rehenes y terminó cuando los delincuentes huyeron luego de pasar por debajo de los 200 policías que rodeaban el banco, gracias al túnel que construyeron desde la sala de máquinas, situada al lado del tesoro, hasta un desagüe pluvial.
El matutino de la vecina orilla detalla diez interrogantes que revelan dudas y certezas sobre el millonario asalto.
1. ¿Cuánto dinero se llevaron los delincuentes?
A partir de las denuncias de los damnificados se estima que el botín ascendería a U$S 25.000.000. Fueron saqueadas 145 de las 408 cajas de seguridad que tiene el banco. Luego del robo comenzaron los reclamos de los clientes contra la entidad, debido a que, por contrato, el banco no pagaría más de U$S 50.000 a cada damnificado.
En los últimos días comenzó una serie de mediaciones entre los clientes y los responsables del banco. Si no se llega a un acuerdo, se podrían iniciar las demandas judiciales. En estos juicios la discusión se concentra sobre los alcances del contrato de las cajas de seguridad, y los damnificados deberán demostrar cómo obtuvieron el dinero que reclaman y que tenían en el banco.
Los investigadores estiman que actuaron más de doce delincuentes divididos en células. Sólo se conocían entre sí los integrantes de cada grupo y los líderes o encargados de reclutar a la mano de obra. Existió un jefe absoluto que planificó el robo y un financista. Hubo por lo menos dos grupos: uno operativo, que irrumpió en el banco el día del robo, y el otro de boqueteros o «ingenieros», que construyó el túnel de 15 metros y el dique en el desagüe pluvial.
Según informaron importantes fuentes del gobierno provincial, fueron identificados por lo menos seis sospechosos. Creen que huyeron del país la noche siguiente al robo, a través de Uruguay, rumbo a Brasil y a tres países del Caribe.
4. ¿Hay integrantes de alguna fuerza de seguridad en la banda?
Los investigadores identificaron a un ex militar argentino, dos ex agentes de la SIDE y dos ex policías uruguayos. Uno de los ex agentes se conoce por su apodo: «Tango» y tendría 42 años. A otro se lo identificó como Jorge, de 52 años. Su mujer se había retirado del banco instantes antes de que irrumpiera el grupo operativo. Entre los prófugos está el dueño de la casa de Tres Sargentos y Dardo Rocha. También figura un argentino a quien la policía brasileña busca por su participación en el robo de U$S 68.000.000 millones de dólares del Banco Central en Fortaleza, en el estado de Ceará. Sostienen que los ladrones actuaron como si el asalto fuera una operación armada militarmente.
5. ¿Cuántos policías trabajan en la investigación?
El Ministerio de Seguridad designó a 80 detectives para investigar el caso. Entre ellos figuran seis contadores, que se dedicaron a seguir la ruta del dinero. Además, el ministro León Arslanian dispuso que el director de Investigaciones de la policía bonaerense, Osvaldo Seisdedos, se instalara en San Isidro para comandar la pesquisa. Todos los datos que recogen los detectives se vuelcan y analizan en los sistemas VAIC e ID2 de entrecruzamiento de llamadas y datos. Los responsables de la causa son optimistas y estiman que en un mes y medio habrá novedades.
6. ¿Por dónde salieron los delincuentes?
Luego de colocar el botín en dos botes inflables, los delincuentes recorrieron doce cuadras por el desagüe y salieron por dos alcantarillas situadas en la esquina de Tres Sargentos y Libertad y Tres Sargentos y Dardo Rocha.
7. ¿Sonaron las alarmas antisísmicas del banco?
Según fuentes de la investigación, las alarmas se activaron, pero los encargados de seguridad nunca pudieron comprobar que detrás de las paredes se estaba construyendo un túnel. Pero importantes fuentes del banco aseguraron a La Nación que las alarmas nunca sonaron y que no existe ningún registro de que se hubieran activado.
8. ¿Se llevaron sólo dinero en efectivo?
Al revisar las denuncias de los damnificados se comprobó que el botín incluyó una importante cantidad de valiosas joyas, monedas mexicanas de oro y pequeños lingotes de oro. Los investigadores sospechan que las joyas fueron reducidas fuera del país. No hay rastros del botín.
Los peritajes demostraron que los delincuentes tardaron casi tres meses en construir el túnel de 15 metros, que habrían contado con planos del banco y del desagüe.
10. Si los delincuentes están identificados, ¿por qué no se ordenan las capturas?
Debido a que todavía falta recolectar pruebas que los vinculen directamente con el robo. No hay huellas ni rastros del botín. Faltan elementos e identificar a varios integrantes de la banda. *
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